En total se hurtaron 19 vehículos, hecho delictivo que se presentó a la altura del municipio de Santander de Quilichao.
El jueves 15 de enero, el municipio de Santander de Quilichao, al norte del departamento del Cauca, fue escenario de un atraco que resalta los desafíos de seguridad que enfrenta la región. Dos vehículos tipo niñera, encargados de transportar una carga importante de automóviles de la marca Toyota, fueron interceptados en la vía conocida como la Variante de Santander de Quilichao por hombres armados pertenecientes a las disidencias de las Farc, específicamente la estructura o frente Jaime Martínez.
De acuerdo con información proporcionada por miembros del Ejército, el incidente ocurrió durante la tarde en una ruta también considerada parte de la Panamericana. Los conductores, completamente desprevenidos, fueron amenazados. Los delincuentes, en camionetas y motocicletas, no mostraron contemplaciones y, tras obligar a las víctimas a descender de los vehículos, se dieron a la fuga hacia la zona rural del municipio vecino de Buenos Aires, Cauca.
Los relatos de los soldados que están desplegados en la región son alarmantes. Los malhechores actuaron con violencia; uno de los conductores fue prácticamente expulsado a balazos de su vehículo. Este tipo de acciones no solo pone en riesgo la vida de quienes laboran en la zona, sino que también incrementa la percepción de inseguridad entre los habitantes.
En respuesta a este hecho delictivo, las fuerzas del orden han intensificado sus operaciones en la región. “Los vehículos transportaban un total de 17 automóviles de la marca Toyota, que tenían como destino la ciudad de Pasto, Nariño, luego de ser recién entregados por las ensambladoras”, explicaron fuentes militares. Con el uso de drones y tecnología de rastreo, se ha iniciado una búsqueda exhaustiva para localizar tanto las “niñeras” como los automóviles robados.
Pobladores de Santander de Quilichao informaron que las dos “niñeras” fueron vistas circulando por la vía que conduce al corregimiento de Timba. Este avistamiento encendió las alarmas entre las autoridades, lo cual llevó a un despliegue de unidades de la Policía y el Ejército hacia el área para intentar recuperar los vehículos y atrapar a los responsables del robo.
Las autoridades han manifestado que tienen información sobre posibles lugares donde los vehículos podrían estar estacionados. “Contamos con datos de dos lotes o predios donde se supone que están las niñeras, así como los otros 17 automóviles. En las próximas horas, se llevará a cabo una intervención militar, donde unidades de contraguerrilla ingresarán a este corregimiento para recuperar estos vehículos”, afirmaron.
Este operativo es parte de la estrategia más amplia denominada «Escudo del Norte», que busca golpear directamente a las disidencias de las Farc en la región. La estrategia es un reflejo del compromiso de las autoridades por hacer frente a la creciente actividad delictiva vinculada a estos grupos armados, quienes siguen imponiendo un clima de terror en diversas áreas del Cauca.
La situación en la carretera Panamericana, especialmente en el tramo que conecta Popayán con Cali, se ha convertido en un punto crítico debido al aumento de delitos como el robo de vehículos. La presencia de grupos armados ilegales en esta zona ha hecho que tanto conductores como viajeros se sientan vulnerables. La comunidad local ha expresado su preocupación por la falta de seguridad y la ineficacia de medidas anteriores para controlar el crimen organizado.
La inseguridad en Cauca es un problema complejo que involucra múltiples factores, incluida la historia de violencia en la región, la lucha por el control territorial y la necesidad de un enfoque integral que contemple no solo la respuesta militar, sino también soluciones sociales y económicas que ofrezcan alternativas a la población.
El hurto de estos vehículos tipo niñera en Santander de Quilichao es un evento que destaca la precariedad de la seguridad en el Cauca. Las acciones rápidas y decididas de las autoridades son cruciales, pero la solución a largo plazo requerirá un esfuerzo conjunto que incluya el fortalecimiento del tejido social y económico de la región, así como un enfoque claro en la desarticulación de los grupos armados al margen de la ley que continúan afectando la vida diaria de los habitantes. Mientras tanto, la comunidad espera que las operaciones militares logren el rescate de los vehículos y el restablecimiento del orden en la zona.

