El accidente generó la suspensión total del tránsito en la zona, mientras organismos de socorro trabajan en la atención de heridos y la mitigación de la conflagración.
Un grave accidente de tránsito sacudió la mañana de este 1 de abril en el peaje Casablanca, ubicado sobre la vía entre Zipaquirá y Ubaté, en jurisdicción del municipio de Cogua. El hecho, que involucró a un tractocamión y varios vehículos particulares, derivó en una fuerte explosión seguida de un incendio que dejó víctimas fatales y múltiples personas lesionadas.
Según el reporte inicial de los organismos de emergencia, el siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 40, donde el vehículo de carga pesada terminó impactando a varios automotores que se encontraban detenidos en fila para pagar el peaje. El choque desencadenó una detonación que generó pánico entre los conductores y obligó a evacuar de inmediato a quienes se encontraban en la zona.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó que el balance preliminar deja al menos dos personas fallecidas y 19 heridas. Los lesionados fueron trasladados a centros médicos de la región en un amplio operativo que involucró múltiples ambulancias.
De acuerdo con las primeras hipótesis, el accidente se habría producido hacia las 5:30 de la mañana, cuando el tractocamión, presuntamente, sufrió una falla en su sistema de frenos y perdió el control, colisionando con varios vehículos, entre ellos una motocicleta. Una de las víctimas mortales sería el conductor de este último vehículo.
El conductor del camión también resultó herido y permanece bajo atención médica, mientras que la mayoría de los afectados fueron remitidos al hospital de Zipaquirá y a otros centros asistenciales cercanos, como los ubicados en Cajicá y la Sabana de Bogotá.
Las autoridades indicaron que uno de los pacientes presenta lesiones de alta gravedad, mientras que el resto se encuentra estable. Sin embargo, el estado de algunos heridos sigue siendo reservado.
En cuanto a las causas del accidente, aunque la principal línea de investigación apunta a una falla mecánica, no se descartan otros factores como exceso de velocidad o posibles fallas técnico-mecánicas adicionales. Expertos realizan los peritajes correspondientes para esclarecer lo ocurrido.
Un aspecto que evitó consecuencias aún más graves fue el tipo de carga que transportaba el vehículo, ya que llevaba leche procesada y no material inflamable, lo que redujo el riesgo de una conflagración de mayor magnitud.
La emergencia obligó al cierre total de la vía durante varias horas, mientras unidades de bomberos de municipios cercanos, junto con personal de gestión del riesgo, Policía y Ejército, atendían la situación y realizaban labores de inspección y levantamiento.
Ante el cierre, las autoridades recomendaron a los conductores tomar rutas alternas, como el corredor Chocontá–Villapinzón o desvíos hacia Gachancipá y Tocancipá, para evitar congestiones en la zona.
Por su parte, el alcalde de Zipaquirá, Fabián Mauricio Rojas, señaló que la información preliminar coincide en que el tractocamión habría perdido los frenos antes de llegar al peaje, lo que provocó el choque en cadena.
Testigos del hecho describieron momentos de angustia. Uno de ellos relató que el impacto fue repentino y que, tras el choque, varios vehículos se incendiaron casi de inmediato, generando caos entre los conductores que intentaban huir del lugar.
Las autoridades continúan en el sitio recopilando evidencias para determinar con exactitud las causas de este trágico suceso que enluta a varias familias y deja en evidencia los riesgos en las vías del país.

