El comunicador social es una de la seis víctima de este espanto hecho, registrado cerca al área urbana de la capital del Cauca.
La muerte de Wilmer Leandro Torres Peña causa una profunda consternación y rechazo en Colombia.
Y es que la noticia de su fallecimiento, junto con los detalles recientemente revelados sobre las circunstancias que lo rodearon, golpean directamente a la opinión pública, generando un reclamo directo a las autoridades por justicia.
De ahí que un comunicado público emitido por su esposa, Carmen González Durán, es ahora la fuente principal de esta información que proyecta un panorama trágico y lleno de incertidumbre tras esta masacre, registrada el pasado jueves 9 de abril en la vereda La Meseta, cerca a la ciudad de Popayán.
Wilmer Leandro Torres Peña, reconocido periodista y excandidato a la alcaldía del municipio El Colegio, Cundinamarca, desapareció en Popayán, capital del departamento del Cauca, luego de ser contactado a través de las redes sociales.
Según relató la esposa, el comunicador fue atraído por una supuesta oportunidad de negocio relacionada con la venta de locales comerciales y lotes en esta ciudad. Motivado por la posibilidad de concretar un proyecto legítimo, Torres Peña viajó a Popayán, pero desde ese momento se perdió todo contacto con él, originando una fuerte preocupación en su entorno cercano.
Horas después de su desaparición, sus familiares comenzaron a recibir llamadas extorsivas, lo que hizo sospechar desde el principio que se trataba de un posible engaño o incluso una situación mucho más grave.
Esta alerta llevó a que las autoridades iniciaran investigaciones para esclarecer lo sucedido. De acuerdo con información preliminar del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, se presume que Wilmer Leandro fue retenido por un grupo ilegal. Además, durante un enfrentamiento entre esta organización criminal y otra estructura rival, el periodista perdió la vida, sin que exista evidencia alguna que lo vincule a actividades ilícitas.
Ante estos hechos, allegados y familiares han insistido en que Wilmer Leandro fue víctima de una trampa, subrayando que su único propósito era realizar un negocio honesto y legítimo. Su historia profesional respalda esta versión: fue un hombre dedicado a la comunicación y al servicio público, afiliado al Colegio Nacional de Periodistas, Capítulo Cundinamarca, donde se destacó por su compromiso y vocación. En su trabajo más reciente, colaboraba con la Agencia de Comercialización del departamento, aportando a iniciativas de desarrollo regional.
El fallecimiento de Torres Peña se suma a una masacre ocurrida el pasado jueves 9 de abril, en la que también perdieron la vida otros cinco individuos, entre ellos dos destacados líderes políticos: Jesús Rafael Guzmán Villalba, representante del Partido Liberal en la costa Atlántica, y Cristian Fernando Preciado Ibáñez, militante del partido Centro Democrático en el Tolima.
Los otros tres muertos, Jhony Fernando Arbeláez Muñoz, Óscar Adolfo Giraldo Muñoz y Brayan Ortega Murillo, fueron identificados como presuntos comerciantes de Popayán.
Actualmente, las investigaciones siguen abiertas para determinar la relación que tenía Wilmer Leandro Torres Peña con los demás líderes políticos asesinados en esta masacre. El hecho ocurrió en una zona próxima a la parte urbana de Popayán, un área conocida por estar bajo el control de grupos armados ilegales. Este detalle fundamenta las hipótesis sobre la dinámica violenta que terminó con la vida de estas seis personas.
La familia de Wilmer Leandro ha emitido un mensaje cargado de dolor pero también de esperanza: “Su memoria permanece viva entre quienes lo conocieron, mientras crece el llamado a esclarecer los hechos y a que este caso no quede en la impunidad”. Estas palabras reflejan el sentir de muchos colombianos que lamentan la pérdida de un profesional íntegro, cuya dedicación y compromiso quedaron marcados en la historia de ese departamento del centro del país.

