Organizaciones sociales y de derechos humanos visitarán municipios de Boyacá y Casanare para documentar denuncias de intimidaciones, desapariciones, asesinatos y presuntas violaciones al DIH contra comunidades campesinas e indígenas.


La preocupación por la situación de derechos humanos en el norte de Boyacá y parte de Casanare motivó la realización de la Caravana Humanitaria por la Vida, los Derechos Humanos y la Permanencia en el Territorio, un recorrido que visitará los municipios de Duitama, Belén, Paz del Río, Socha y La Salina.

La iniciativa contará con la participación de organizaciones defensoras de derechos humanos, colectivos sociales, medios de comunicación, entidades comunitarias, ONG nacionales e internacionales, además de representantes de alcaldías y personerías municipales.

De acuerdo con los organizadores, la caravana tiene como propósito abrir espacios de diálogo con liderazgos comunales, campesinos y populares, así como documentar denuncias relacionadas con presuntas violaciones a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario (DIH). Asimismo, busca conocer las condiciones de vida de las comunidades y fortalecer redes de acompañamiento y solidaridad nacional e internacional.

La Fundación de Derechos Humanos Joel Sierra señaló que el recorrido permitirá visibilizar las experiencias de resistencia de las comunidades que permanecen en el territorio pese a las amenazas y agresiones que, según denunciaron, enfrentan por cuenta de procesos de militarización y paramilitarización.

Entre las situaciones expuestas por las organizaciones sociales se encuentra el incremento de la presencia militar en la zona tras los allanamientos realizados en marzo de 2026 contra líderes campesinos del TECAM “Renacer Salinero, Fortaleza del Casanare”. Habitantes denunciaron la presencia de hombres armados con prendas no convencionales para el uniforme oficial del Ejército, como botas de caucho, ausencia de insignias y barbas largas, lo que, aseguran, ha generado temor e intimidación en las comunidades rurales.

A estas denuncias se suma el asesinato del campesino José Ramón Velandia, ocurrido el pasado 9 de marzo en la vereda Los Papayos. Según la información entregada por las comunidades, el hombre fue hallado sin vida con heridas de arma blanca y múltiples golpes cuando se dirigía a su lugar de trabajo.

También fue denunciada la presencia de las Fuerzas Militares en territorio ancestral del pueblo U’wa. La Asociación de Autoridades Tradicionales y Cabildos U’wa (ASOU’WA) aseguró que el despliegue militar se registra en el resguardo indígena de Guanu’wa Rauriu’wa, ubicado en la vereda Río Negro de La Salina, donde la comunidad reporta presuntos casos de seguimiento, vigilancia y amedrentamientos.

Otro de los hechos que preocupa a las organizaciones es la desaparición del campesino José Antonio Moreno Rodríguez, registrada el pasado 22 de abril en la vereda Río Negro, en La Salina. De acuerdo con los reportes comunitarios, el hombre salió en la noche hacia su vivienda luego de trabajar en la construcción de un puente y desde entonces no se conoce su paradero. Habitantes afirmaron que esa misma noche observaron una camioneta circulando por la zona y posteriormente escucharon disparos.

Las organizaciones sociales también alertaron sobre intimidaciones contra líderes campesinos mediante llamadas y mensajes de WhatsApp enviados desde distintos números telefónicos. En esos mensajes, según denunciaron, se acusa a las víctimas de supuestos vínculos con grupos insurgentes y se lanzan amenazas contra ellos y sus familias.

Frente a este panorama, los participantes de la Caravana Humanitaria insistieron en la necesidad de garantizar la protección de las comunidades campesinas e indígenas, así como el respeto a los derechos humanos y al DIH en esta región del país.

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