Las disidencias de las Farc no dan tregua a la hora de atacar a la fuerza pública en esta parte del sur del Valle. 


La violencia volvió a golpear este martes al corregimiento de Potrerito, en la zona montañosa de Jamundí, luego de un nuevo hostigamiento con explosivos lanzados desde drones contra la subestación de Policía ubicada en este sector del sur del Valle del Cauca.

El ataque ocurrió sobre las 3:48 de la tarde y causó momentos de angustia entre los habitantes, quienes reportaron múltiples detonaciones que estremecieron la población. De acuerdo con información preliminar, varios uniformados resultaron afectados por esquirlas durante la ofensiva armada atribuida a las disidencias del frente Jaime Martínez, estructura ilegal que hace presencia en esta parte del departamento.

Las autoridades locales indicaron que uno de los policías presentó heridas leves y recibió atención médica inmediata, mientras que no se reportaron civiles lesionados ni daños de consideración entre la comunidad.

Este nuevo episodio de violencia ocurre apenas un día después de otro ataque similar registrado en el corregimiento de San Antonio, también en Jamundí, donde fueron lanzados explosivos desde aeronaves no tripuladas contra zonas pobladas. Aunque inicialmente se habló de 15 artefactos, las verificaciones posteriores establecieron que fueron más de veinte las cargas detonadas en ese sector rural.

La situación ha incrementado el temor entre los habitantes y especialmente entre padres de familia y docentes, luego de que las autoridades educativas suspendieran las actividades académicas en varias instituciones por motivos de seguridad.

Desde la administración municipal señalaron que se mantiene coordinación permanente con el Ejército y la Policía para atender la situación y reforzar las medidas de protección en las zonas afectadas por estos ataques.

Por su parte, las Fuerzas Militares aseguraron que este tipo de acciones violentas serían una reacción de los grupos armados ilegales frente a las operaciones ofensivas que se adelantan en contra de sus estructuras y economías ilícitas en el suroccidente del país.

Los habitantes de Potrerito recordaron además que esta no es la primera vez que el corregimiento enfrenta hechos de esta gravedad. En junio del año pasado, un carro bomba explotó cerca de la subestación policial, causando afectaciones en viviendas cercanas y generando temor entre estudiantes y profesores de la Institución Educativa Alfonso López Pumarejo, ubicada a pocos metros del lugar.

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