Familias campesinas e indígenas huyen de los combates entre facciones disidentes en el Guaviare, mientras líderes denuncian reclutamiento forzado de menores y más de 3.000 personas permanecen confinadas sin alimentos ni atención médica.
La crisis humanitaria en zonas rurales de San José del Guaviare se agudiza por horas. Los enfrentamientos entre estructuras disidentes de las Farc lideradas por alias Calarcá y alias Iván Mordisco siguen generando desplazamientos, confinamientos y terror entre las comunidades campesinas e indígenas de esa región del país, sin que la situación muestre señales de ceder.
En las últimas horas, varias familias llegaron al casco urbano de San José del Guaviare huyendo de los intensos combates registrados en jurisdicción de los corregimientos de Charras y Boquerón, epicentro de la disputa territorial entre las dos estructuras armadas. Los desplazados llegaron con escasas pertenencias, sin acceso a alimentos ni atención médica, y con el temor de que regresar a sus territorios signifique enfrentarse a las retaliaciones de los grupos en conflicto.
Testimonios de habitantes de la zona revelan que la huida se produjo en medio de fuego cruzado y amenazas directas de los grupos armados contra quienes se negaran a colaborar con sus estructuras. En sectores como Barranco Colorado, Charras y otros centros poblados rurales, más de 3.000 personas permanecen confinadas, sin posibilidad de movilizarse, con el abastecimiento de alimentos interrumpido y sin acceso a servicios básicos.
La situación es especialmente grave en comunidades indígenas asentadas cerca de Mapiripán, donde líderes denunciaron un incremento alarmante en los casos de reclutamiento forzado de menores de edad. Según las alertas emitidas por las autoridades comunitarias, niños y adolescentes estarían siendo sacados de los resguardos para ser incorporados a las filas de los grupos armados en confrontación, en una práctica que organizaciones de derechos humanos han calificado como crimen de guerra.
Frente a la emergencia, la Cuarta División del Ejército Nacional informó que tropas de la Brigada 22 mantienen presencia en puntos estratégicos del departamento, incluyendo Resbalón, Boquerón, Filo de Hambre, Caño Negro, Charras y Puerto Alvira. La institución señaló que las operaciones buscan proteger a la población civil y garantizar el respeto por el Derecho Internacional Humanitario en medio de la confrontación.
Sin embargo, líderes comunitarios y organizaciones sociales hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para atender de manera integral a las familias desplazadas y adoptar medidas que eviten una mayor afectación sobre la población civil en una de las zonas más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.

