Ante la controversia, el mandatario volvió a cargar los documentos y la nueva versión presentó un panorama patrimonial sustancialmente diferente



El presidente Abelardo de la Espriella tuvo que volver a publicar y corregir la información relacionada con su declaración de bienes y rentas, conflictos de interés y situación patrimonial, luego de que se conocieran inconsistencias en la primera versión presentada ante el Departamento Administrativo de la Función Pública.

La primera declaración, publicada el 21 de agosto, generó cuestionamientos porque reportaba un patrimonio superior a los $10.000 millones, pero no registraba propiedades, inversiones, sociedades, actividades económicas privadas ni cónyuge. Además, los $10.272 millones aparecían consignados como “otros ingresos y rentas”, mientras que los apartados correspondientes a salarios, honorarios, arriendos y otros ingresos laborales figuraban en cero. Expertos consultados por medios nacionales señalaron que podría tratarse de una confusión entre ingresos y patrimonio.

Ante la controversia, el mandatario volvió a cargar los documentos y la nueva versión presentó un panorama patrimonial sustancialmente diferente. Ahora aparecen bienes por $20.455 millones, inversiones en Colombia y Estados Unidos, activos fijos por cerca de $9.883 millones, siete cuentas bancarias en Colombia, Estados Unidos e Italia y obligaciones por aproximadamente $3.590 millones. También figura como accionista de Cosenza SAS y aparece registrada Ana Lucía Pineda Arauachan como su cónyuge.

La actualización también modificó los ingresos correspondientes a 2025. En la primera publicación se habían registrado $10.272 millones como ingresos y rentas, mientras que en la nueva declaración de bienes y rentas aparecen $546,1 millones, de los cuales $30 millones corresponden a honorarios y $516,1 millones a otros ingresos y rentas. Es importante precisar que, según la información publicada, la declaración de renta ante la DIAN no fue modificada; los cambios corresponden principalmente a la declaración juramentada de bienes y rentas y al registro de conflictos de interés.

La situación abrió un nuevo debate sobre la transparencia de la información patrimonial del jefe de Estado y sobre las razones que llevaron a que la primera versión presentara diferencias tan significativas frente a la información posteriormente publicada. La nueva documentación permite conocer con mayor detalle el patrimonio, las inversiones, las cuentas bancarias, las obligaciones financieras y la participación empresarial del presidente, pero también deja bajo escrutinio público las circunstancias que rodearon la presentación inicial de los documentos.

Comentarios en Facebook