Durante su intervención, aseguró que impulsará el control político desde el Congreso y trabajará para garantizar la participación de todas las fuerzas políticas en el Legislativo.



El dirigente del Pacto Histórico, Alejandro Ocampo, tomó posesión este lunes como senador de la República y fue elegido segundo vicepresidente del Senado para el periodo legislativo 2026-2027, consolidándose como una de las principales figuras de la oposición al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.

Ocampo obtuvo 97 votos para ocupar la segunda vicepresidencia de la corporación, un respaldo que, según manifestó, provino de la mayoría de las bancadas con representación en el Congreso. Tras asumir el cargo, aseguró que desde la mesa directiva garantizará el respeto por todas las fuerzas políticas y ejercerá un control político riguroso a las actuaciones del nuevo Gobierno.

El congresista afirmó que encabezará una oposición «seria, argumentada y respaldada por datos», al tiempo que reiteró su compromiso con la defensa de las reformas y políticas impulsadas durante la administración del expresidente Gustavo Petro, especialmente en temas sociales, ambientales y de derechos.

Oriundo del distrito de Aguablanca, en Cali, Alejandro Ocampo inició su trayectoria política en organizaciones sociales y comunitarias del Valle del Cauca antes de llegar al Congreso. En el periodo anterior se desempeñó como representante a la Cámara por ese departamento, donde promovió proyectos relacionados con el acceso a la educación superior, la protección del agua, la biodiversidad, la transición energética y la regulación del cannabis para uso adulto.

Entre sus principales logros legislativos ha destacado la inclusión de la primera universidad pública para el Distrito de Aguablanca dentro del Plan Nacional de Desarrollo, así como su participación en comisiones accidentales sobre recursos hídricos, biodiversidad y política de drogas. También fue el primer jefe negociador del Gobierno Nacional en los diálogos de paz con las estructuras de Los Shottas y Los Espartanos en Buenaventura, un proceso que buscó reducir los índices de violencia en el principal puerto del Pacífico colombiano.

Economista de profesión y reconocido por su trabajo con organizaciones populares del suroccidente del país, Ocampo ha mantenido un discurso centrado en la lucha contra la desigualdad, el fortalecimiento de la educación pública y la defensa de los sectores más vulnerables.

Con su llegada al Senado y a la mesa directiva de la corporación, Alejandro Ocampo se perfila como uno de los principales voceros del Pacto Histórico durante el primer año del gobierno de Abelardo de la Espriella, desde donde anunció que impulsará debates de control político y buscará mantener vigente la agenda de reformas promovida por el progresismo en Colombia.

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