El sindicato Ammar impulsa una jornada de protesta sin precedentes para denunciar las condiciones de vulnerabilidad, precariedad y falta de protección que enfrentan las mujeres que ejercen esta actividad en el país.
Las muertes de cuatro trabajadoras sexuales durante octubre generaron alarma en Argentina y llevaron al sindicato Ammar a convocar el primer paro nacional del sector, previsto para este martes. Las mujeres, de entre 26 y 36 años, habían pactado encuentros con hombres que contrataron sus servicios. Sus cuerpos fueron encontrados en viviendas o en habitaciones utilizadas para esas citas, con signos de asfixia o heridas cortantes.
Para la secretaria general de Ammar, Georgina Orellano, la sucesión de casos muestra el nivel de vulnerabilidad en el que se ejerce la actividad y la falta de garantías para quienes trabajan en ella. De las cuatro muertes, tres están relacionadas con investigaciones por homicidio. En la restante, la familia sostiene que se trató de un asesinato, aunque la causa comenzó bajo la hipótesis de un posible suicidio.
En Argentina, el trabajo sexual ejercido de forma autónoma y voluntaria por personas adultas no constituye un delito. No obstante, la legislación sí penaliza actividades vinculadas a la explotación sexual, como la trata de personas, el proxenetismo y el funcionamiento de prostíbulos, además de restringir ciertas formas de promoción de los servicios. Esa combinación, según el sindicato, genera una zona de ambigüedad: miles de trabajadoras ejercen sin reconocimiento laboral ni derechos específicos y de manera cada vez más individualizada.
“Ejercemos un trabajo que no está reconocido, que está estigmatizado socialmente y que encima está criminalizado”, afirmó Orellano. La dirigente cuestiona las políticas públicas contra la trata implementadas en los últimos años, que a su juicio terminaron “perjudicando y generando mayor clandestinidad” para las trabajadoras sexuales.
En particular, advirtió sobre las consecuencias que, según explica, puede tener para ellas compartir un departamento para trabajar: “Hoy las trabajadoras no pueden trabajar de manera colectiva en un departamento, no pueden agruparse porque la que figura en el contrato de alquiler puede ser señalada como la proxeneta del resto, porque puede ir preso alguien de la inmobiliaria o la persona que te alquila. Esa intervención del Estado vino a romper con lo colectivo, que antes era una práctica de seguridad”, precisó.
En Ammar surgió una pregunta al momento de convocar a la medida: ¿cómo parar una actividad que no está reconocida como trabajo, que carece de derechos laborales y en la que no hay empleadores ante quienes presentar los reclamos? Aunque reconocieron esas limitaciones, las integrantes del sindicato resolvieron impulsar una protesta para visibilizar una situación que consideran urgente. La jornada tendrá como consigna “La clandestinidad mata” y estará acompañada de actividades en distintos puntos del país.
Entre los casos que conmocionaron al sector se encuentra el de Bárbara Camila Aragón, de 26 años, encontrada muerta en una pensión de Rosario. La mujer había llegado desde una localidad cercana para encontrarse con un cliente. Por el hecho está detenido Eliel Schiffo, de 37 años, un expolicía exonerado imputado por abuso sexual y feminicidio.
En Córdoba fue asesinada Daniela del Milagro Villalba, de 29 años, en el departamento donde vivía y recibía clientes. Su cuerpo apareció sobre una cama y la investigación apunta a Renato Iván Tabella, un cordobés de 28 años detenido días después en Buenos Aires. El mismo hombre es el principal acusado por el femicidio de Tatiana Micaela Fernández, de 27 años, hallada muerta en un departamento del barrio porteño de Retiro que compartía con otra trabajadora sexual.
También se investiga la muerte de Paola Vallejos, una rosarina de 36 años hallada sin vida el 8 de octubre en una posada de Costa Azul, en la costa de la provincia de Buenos Aires. Si bien la primera hipótesis fue un posible suicidio, su familia afirma que fue asesinada. Ante las dudas surgidas durante la investigación, la Justicia ordenó nuevas pericias. Hasta ahora no trascendieron detenidos ni sospechosos identificados públicamente.
Las actividades de protesta se desarrollarán en distintos puntos del país. En Buenos Aires está prevista una intervención frente al Congreso de la Nación, donde actrices, sindicalistas y referentes culturales leerán un documento. Además, Ammar lanzó una campaña en redes sociales e invitó a trabajadoras sexuales y “personas aliadas” a cambiar sus fotos de perfil por la imagen de un zapato de tacón rojo con la consigna “Ni una menos”.
Orellano considera que la sociedad reacciona de forma diferente ante las muertes de las trabajadoras sexuales y que muchas veces las presenta como riesgos inevitables de la actividad. En contraste, se refirió a la conmoción por el caso de Nancy Godoy, docente y vicedirectora de una escuela rural de Corrientes, en el noreste argentino.
La educadora llevaba casi 20 días desaparecida cuando su cuerpo fue encontrado semisumergido en una zona de monte. El hallazgo motivó la convocatoria a un paro docente nacional el jueves pasado.
“En su caso se habla de la precariedad, de los videos que filmaba en los que denunciaba las condiciones de la escuela. En nuestro caso también habría que poner el foco en la precariedad, pero en vez de eso pareciera que a nosotras las cosas nos pasan porque somos putas”, señaló la dirigente.
El paro coincide con la publicación de datos del Observatorio Mujeres, Disidencias, Derechos, según los cuales octubre presentó el peor registro de femicidios para ese mes en los últimos cinco años. La información también señala que, en lo que va de 2026, se contabilizaron 239 femicidios en Argentina, un promedio de uno cada 30 horas.

