Susy Aponte Polo, conocida como ‘La China Polo’, fue atacada el 19 de septiembre en un mercado de Caraz. La comunicadora había denunciado públicamente amenazas de muerte nueve días antes del crimen. La investigación busca establecer quién ejecutó y quién habría ordenado el ataque.


La campaña electoral en Perú quedó marcada por el asesinato de la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash Susy Isabel Aponte Polo, conocida como ‘La China Polo’, quien fue atacada a tiros mientras realizaba una actividad proselitista en un mercado de la ciudad de Caraz.

El crimen ocurrió el sábado 19 de septiembre, cuando Aponte Polo recorría el sector junto con integrantes de su movimiento político y simpatizantes. Un hombre armado se aproximó y disparó contra la candidata. Cinco personas que se encontraban en el lugar también resultaron heridas, de acuerdo con los primeros reportes policiales.

La Policía desplegó un operativo después del ataque y capturó inicialmente a un ciudadano venezolano, a quien le fue encontrada un arma de fuego. Posteriormente, la investigación avanzó con la detención de otras personas presuntamente relacionadas con el crimen. Las autoridades buscan establecer no solo quién habría ejecutado el ataque, sino también quién pudo haberlo ordenado y financiado.

Uno de los elementos que ha cobrado especial relevancia dentro de la investigación es que Aponte Polo había denunciado amenazas contra su vida pocos días antes de ser asesinada. El 10 de septiembre, la comunicadora aseguró públicamente que había recibido llamadas provenientes de tres establecimientos penitenciarios, desde donde, según su denuncia, le advirtieron sobre un posible atentado.

En aquella oportunidad, la periodista señaló al general de la Policía Nacional del Perú Víctor Revoredo Farfán y afirmó que había sido advertida de que él presuntamente habría ordenado un ataque en su contra. Se trata de una acusación formulada por la propia Aponte antes de su muerte y que deberá ser establecida o descartada por las autoridades dentro de las investigaciones correspondientes.

Aponte Polo dirigía además el espacio informativo ‘China Polo Dominical’, desde el cual difundía investigaciones y denuncias sobre presuntas irregularidades y hechos de corrupción. Su actividad periodística se convirtió en uno de los elementos mencionados tras el crimen, especialmente por las amenazas que había reportado días antes.

La Fiscalía y la Policía peruana adelantan las diligencias para esclarecer el homicidio. Entre las actuaciones se encuentran la revisión de cámaras de seguridad, la recopilación de testimonios y los análisis de los elementos encontrados durante las capturas. La Fiscalía inicialmente abrió una investigación por presunto feminicidio, mientras posteriormente se han conocido avances que apuntan a investigar el caso como un posible crimen por encargo.

El asesinato generó pronunciamientos de organismos electorales y de defensa de los derechos humanos. La Defensoría del Pueblo de Perú expresó su preocupación por el crimen y reclamó medidas de protección para quienes participan en el proceso electoral. El Jurado Nacional de Elecciones también condenó el homicidio y llamó a garantizar un proceso electoral pacífico.

Aponte Polo competía por el Gobierno Regional de Áncash en las elecciones regionales y municipales previstas para el 4 de octubre de 2026, por el movimiento regional Socios por Áncash. Su asesinato se produjo en plena campaña electoral y abrió interrogantes sobre las condiciones de seguridad de los candidatos y de quienes ejercen actividades periodísticas en el país.

La investigación continúa y uno de los principales interrogantes sigue siendo determinar el móvil del asesinato y la eventual cadena de responsabilidades detrás del ataque. Hasta ahora, las autoridades no han establecido públicamente quién ordenó el crimen.

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