Con el apoyo de la ARN, las autoridades Neehnwe’sx de Toribío, la cooperativa COMAC, la Institución Educativa Quintín Lame y el acompañamiento de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, se llevó a cabo esta jornada que reunió a más de 4.000 personas.
Seis rutas de vehículos escalera, conocidos como ‘chivas’, llegaron desde distintos territorios del norte del Cauca a la cancha principal del resguardo indígena de Tacueyó, uno de los tres resguardos que conforman el municipio de Toribío. Eran cerca de las 8:00 de la mañana y, poco a poco, más de 4.000 personas se fueron encontrando alrededor de productos, alimentos, música, actividades culturales y saberes compartidos.
Mientras algunas delegaciones se disponían a bajar y acomodar sus productos, otras se dirigían a la cocina y otras a la tarima principal del primer Trueque de Integración y Reconciliación por la Paz liderado por las y los firmantes de paz del municipio de Toribío, y realizado en el marco del VIII Encuentro de Pensamiento, Tradición y Armonía Nasa.
Entre las personas que se dirigieron hacia la tarima, estaba Álvaro, representante de los firmantes de paz del municipio. En una mano sostenía la hoja con su discurso y en la otra el micrófono para dirigirse a los miles de personas que circulaban en la cancha, haciendo el intercambio, disfrutando de las actividades culturales e integrándose con la comunidad.
“Para nosotros es muy importante poder compartir con ustedes este primer trueque, que no es solamente un espacio para intercambiar productos, es también una oportunidad para encontrarnos, conocernos, compartir nuestros saberes y fortalecer los lazos de unidad, reciprocidad y hermandad. Cada producto que hoy traemos representa el trabajo, el esfuerzo y los conocimientos de muchas familias que día a díatrabajan para sacar adelante a sus familias”,dijo Álvaro en representación de los hombres y las mujeres que hace 10 años firmaron el Acuerdo de Paz, y que hoy avanzan con su proceso de reincorporación en esta zona norte del departamento del Cauca.
En medio de las voces institucionales y los liderazgos tradicionales Nasa, la voz de Álvaro representó ese aire de esperanza y reconstrucción de tejido social que ha permitido la firma del Acuerdo de Paz en territorios afectados por el conflicto armado, como Tacueyó.
“Este encuentro también representa una oportunidad para avanzar en la reconciliación, queremos seguir construyendo confianza, derribando estigmatizaciones y demostrando que los firmantes de paz también somos parte de las comunidades y queremos aportar a nuestros territorios. Hemos demostradoque la paz también se construye trabajando, produciendo,organizándonos y compartiendo con nuestras familias y las familias del territorio”,agregó Álvaro.
Una reincorporación que se construye en comunidad
Para quienes participaron en el trueque, este fue más que un espacio de intercambio de productos, fue una oportunidad para fortalecer la relación entre las y los firmantes de paz y las comunidades indígenas que habitan este territorio.
Julián Ciclos, consejero de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), explicó: “Ha sido muy importante la gran articulación que hemos venido haciendo con los firmantes de paz. Para nosotros es muy importante que estos firmantes también se sientan y vuelvan realmente a sus territorios con su cultura, con la cosmovisión, pero lo más importante es que ellos también se sientan recibidos por nuestra comunidad”.
Entre plátanos, yucas, naranjas, limones, piñas, artesanías, tejidos, conejos, cuyes, cerdos, gallinas, tilapias, derivados lácteos y flores, el trueque permitió fortalecer los mercados propios de las iniciativas productivas de las y los firmantes con pertenencia étnica. El intercambio también propició el encuentro, el diálogo y el intercambio cultural entre hombres y mujeres que en algún momento de sus vidas compartieron campamentos y batallas, y que hoy le apuestan a cultivar la tierra y construir nuevas oportunidades desde sus territorios.
Para Luis Alejandro Delgado, coordinador de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) en Cauca, la experiencia demuestra el papel que tienen las comunidades en la construcción de paz.
“Quienes nos han enseñado siempre sobre la construcción de la paz son los pueblos indígenas, quienes históricamentehan contribuido a este propósito y, por supuesto, que su experiencia se suma a otras experiencias que vienen desarrollándose aquí en el territorio”, afirmó.
Delgado destacó que este tipo de iniciativas contribuye a que la reincorporación se desarrolle de manera comunitaria y a prevenir la estigmatización de la población firmante.
“Los procesos comunitarios y organizativos son los que más aportan y los que contribuyen desde su rol, saber y experiencia a la apuesta de construir paz, porque la paz, finalmente, se construye en colectivo”, concluyó.
A diez años de la firma del Acuerdo de Paz, experiencias como este primer trueque muestran algunos de los caminos que han tomado los firmantes para avanzar en sus procesos de reincorporación, fortalecer sus vínculos comunitarios y aportar desde sus territorios a la construcción de paz.
Finalmente, Víctor Hugo Castro, firmante del Acuerdo de Paz, agradeció el apoyo y acompañamiento de la ARN y de las autoridades indígenas para para fortalecer su relación con las comunidades. “Nosotros somos de Caloto, trajimos piña, mandarina, limón, productos que trabajamos en conjunto con las comunidades en nuestras iniciativas productivas”.
La Agencia para la Reincorporación y la Normalización, ARN continúa su acompañamiento a las y los firmantes con pertenencia étnica para fortalecer su reincorporación comunitaria.

