La restricción a la movilidad se extiende desde el Parque Industrial de Popayán hasta la vereda El Hogar, en Tunía, mientras unidades especializadas del Ejército aseguran la zona.
En estos momentos, y como consecuencia de la fuerte confrontación armada que se vive en el Cauca, las ciudades de Popayán y Cali permanecen incomunicadas por el cierre preventivo de la vía Panamericana, luego de que fueran ubicados explosivos en uno de los tubos del sistema de alcantarillado de esta importante carretera.
La decisión fue adoptada por las autoridades en la noche de este jueves 30 de abril, cuando habitantes del sector de El Cofre, en el municipio de Cajibío, alertaron sobre la presencia de una carga explosiva en ese punto del corredor vial.
Posteriormente se conocieron nuevas amenazas dirigidas a conductores, transportadores y trabajadores vinculados a las obras de la doble calzada, motivo por el cual se determinó cerrar un amplio tramo de la vía, con el propósito de salvaguardar la integridad de la población civil.
De esta manera, se implementó el cierre en tres puntos estratégicos: el antiguo peaje de Tunía, el municipio de Piendamó y la salida norte de Popayán, según informaron unidades de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, encargadas de hacer cumplir la medida.
A pesar de las restricciones, algunas personas que se encontraban en tránsito por la carretera indicaron que los únicos vehículos autorizados para movilizarse durante la noche fueron ambulancias, debido a la emergencia registrada.
“Qué tristeza, mire usted, soledad total en la Panamericana, entre Popayán, Piendamó y Morales, como en los tiempos del Covid, eso genera mucha preocupación por lo que estamos viviendo en el Cauca, Dios nos ayude”, expresó un periodista que tuvo que desplazarse por este corredor internacional, hoy escenario de confrontaciones entre disidencias de las Farc y la fuerza pública.
La escalada de ataques y hostigamientos en esta zona llevó incluso a que el Consorcio Nuevo Cauca suspendiera las obras de la doble calzada Popayán–Santander de Quilichao, como medida para proteger la vida de sus trabajadores.
Ante este panorama, el Instituto Departamental de Salud de Nariño declaró la alerta amarilla hospitalaria en todo el departamento, como acción preventiva frente a las afectaciones en la vía Panamericana, que podrían dificultar el suministro de insumos médicos y la atención oportuna a los pacientes.
La entidad precisó que, en el marco de esta alerta, se activaron protocolos como el control de medicamentos, la verificación de reservas de oxígeno y sangre, la disponibilidad de personal médico y la ejecución de planes de contingencia en los centros asistenciales, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio.
De igual forma, las autoridades de salud señalaron que se adelantan coordinaciones con la Fuerza Pública para facilitar el ingreso de insumos a través de rutas alternas, buscando reducir el impacto de las restricciones viales y asegurar la atención a la población durante la actual contingencia.

