El informe de la UNODC y el Gobierno nacional reportó 261.000 hectáreas de coca en 2024, un aumento del 3,5 %, pero destacó una desaceleración en el crecimiento de los cultivos ilícitos y avances en la medición de la producción potencial de cocaína.
El Gobierno de Colombia y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) presentaron el más reciente informe de monitoreo de territorios afectados por cultivos de coca correspondiente a 2024, un documento que evidencia señales de estabilidad en la expansión de este fenómeno y que incorpora importantes avances metodológicos para mejorar la medición de la producción potencial de cocaína en el país.
De acuerdo con los resultados del estudio, durante 2024 se identificaron 261.000 hectáreas sembradas con coca en Colombia, lo que representa un incremento del 3,5 % frente al año anterior. Sin embargo, las autoridades y los organismos internacionales resaltaron que este comportamiento refleja una desaceleración en el crecimiento de los cultivos ilícitos, una tendencia que se viene observando en los últimos años y que contrasta con los aumentos más acelerados registrados en periodos anteriores.
Según el informe, aunque el área cultivada continúa siendo alta, el crecimiento registrado es significativamente menor al observado en otros años, lo que permite hablar de una relativa estabilidad a nivel nacional. Esta situación es interpretada como un indicio de contención en la expansión de los cultivos de coca y un avance en los esfuerzos institucionales orientados a enfrentar este fenómeno.
El reporte constituye una de las principales herramientas para comprender la dinámica de los cultivos ilícitos en Colombia y sirve de base para la formulación de políticas públicas relacionadas con la seguridad, el desarrollo rural, la sustitución de economías ilegales y la lucha contra el narcotráfico.
Uno de los aspectos más relevantes del documento presentado este año es la actualización metodológica implementada para estimar el potencial de producción de clorhidrato de cocaína, un indicador fundamental para analizar la capacidad productiva de los territorios donde se concentra esta actividad ilegal.
La UNODC y el Gobierno nacional explicaron que las dinámicas del narcotráfico han experimentado importantes transformaciones en los últimos años, tanto en los procesos de producción como en las características territoriales donde se desarrollan los cultivos. Por esta razón, se hizo necesario fortalecer las herramientas técnicas utilizadas para medir el fenómeno y obtener información más precisa y ajustada a la realidad.
“El fenómeno de las drogas en Colombia exige una comprensión cada vez más precisa de sus dinámicas que han experimentado transformaciones en sus condiciones productivas y territoriales”, señala el comunicado conjunto divulgado por ambas entidades.
El documento destaca además que la actualización metodológica permitirá reflejar de mejor manera las variaciones en los rendimientos agrícolas, las condiciones de producción y los cambios registrados en las zonas afectadas por los cultivos ilícitos. De esta forma, las autoridades contarán con información más detallada para diseñar estrategias de intervención y orientar los recursos públicos hacia los territorios con mayores necesidades.
En el marco de esta nueva etapa de fortalecimiento técnico, el Gobierno y la UNODC definieron una hoja de ruta que permitirá mejorar progresivamente la estimación del indicador de Producción Potencial de Cocaína (PPC), considerado uno de los principales referentes para evaluar la magnitud del narcotráfico.
Esta hoja de ruta contempla la incorporación de nuevas fuentes de información y la construcción de indicadores complementarios que permitan una lectura más integral del fenómeno. Entre ellos se encuentran los conceptos de “cocaína disponible” y “cocaína evitada”, herramientas que facilitarán una comprensión más amplia sobre la producción efectiva de la droga y los resultados de las acciones de interdicción adelantadas por las autoridades.
Asimismo, se anunció la creación de un Comité Científico de Seguimiento, instancia que tendrá la responsabilidad de acompañar y supervisar los procesos metodológicos implementados en la medición de los cultivos y la producción de cocaína. El objetivo es garantizar altos estándares de rigor técnico, transparencia e independencia en la generación de la información.
Las autoridades destacaron que estos avances representan un paso importante para fortalecer la credibilidad y la calidad de los datos utilizados en la toma de decisiones relacionadas con la lucha contra las drogas, tanto a nivel nacional como internacional.
El informe también reafirma la importancia de mantener sistemas de monitoreo permanentes que permitan identificar cambios en la distribución geográfica de los cultivos, las nuevas modalidades de producción y las transformaciones impulsadas por las organizaciones criminales que participan en la cadena del narcotráfico.
Para el Gobierno colombiano y la UNODC, la producción de información técnica confiable sigue siendo una herramienta fundamental para diseñar políticas públicas más efectivas y promover estrategias integrales que combinen acciones de seguridad, desarrollo territorial, protección ambiental y generación de oportunidades económicas para las comunidades rurales.
“Con el lanzamiento de este informe y la adopción de esta hoja de ruta, ambas partes reafirman su compromiso con la producción de información transparente, imparcial y de alta calidad, clave para la formulación de políticas públicas y el análisis del fenómeno de las drogas a nivel nacional e internacional”, concluye el comunicado conjunto.
Los resultados del informe de 2024 se convierten así en una referencia clave para comprender la evolución reciente de los cultivos de coca en Colombia y para orientar las acciones que buscan reducir el impacto del narcotráfico sobre la seguridad, la economía y las comunidades en los diferentes territorios del país.

