El Gobierno justifica su decisión en los “presuntos vínculos” de la República Islámica con “grupos terroristas internacionales”.
La Cancillería anunció el 24 de septiembre una decisión vigente desde el día 19. El Gobierno también declaró grupo terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní.
Colombia puso fin a sus relaciones diplomáticas con Irán a partir del 19 de septiembre de 2026, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores al hacer pública la medida el jueves 24. La Cancillería aclaró que la ruptura no suspende las relaciones consulares y que su Dirección de Protocolo comunicará a las autoridades iraníes el procedimiento correspondiente.
El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella justificó la decisión en razones de seguridad y de lucha contra el crimen transnacional. Entre sus argumentos mencionó presuntos vínculos del Gobierno iraní con organizaciones terroristas y narcoterroristas. El comunicado no presentó detalles sobre esos señalamientos.
La Cancillería también citó las violaciones de derechos humanos que atribuye a las autoridades iraníes, los ataques contra otros países de Oriente Medio, el bloqueo del estrecho de Ormuz y los obstáculos que, según Bogotá, enfrenta el Organismo Internacional de Energía Atómica para verificar el alcance del programa nuclear de Irán.
En un anuncio separado, Colombia declaró grupo terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El Gobierno indicó que reforzará los controles para impedir el ingreso al país de personas asociadas con esa organización, aunque no precisó en el comunicado cómo se aplicarán las nuevas medidas.
La Cancillería también señaló como uno de los elementos considerados el bloqueo al estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el tránsito marítimo internacional, y la obstrucción de las autoridades iraníes a las labores desarrolladas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Según el ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula Escobar, las autoridades colombianas tuvieron en cuenta específicamente las dificultades que se habrían presentado para que el organismo internacional pudiera realizar labores de verificación relacionadas con el alcance del programa nuclear iraní.
Antes de la ruptura, Irán tenía una embajada en Bogotá y Colombia atendía sus asuntos diplomáticos con Teherán desde su representación en Turquía. La Cancillería no ha detallado qué ocurrirá con la misión iraní en la capital colombiana.

