Las comunidades de esta parte del país adelantan controles para proteger los recursos naturales, especialmente el agua.
La expansión de la minería ilegal y legal en varios municipios del Macizo Colombiano mantiene en alerta a líderes sociales y comunidades del sur del Cauca, quienes advierten sobre una creciente afectación a las fuentes hídricas y los ecosistemas de una de las principales reservas de agua dulce del país.
La denuncia fue hecha por Guido Rivera, líder del Comité de Integración del Macizo Colombiano, Cima, y coordinador de la Red de Derechos Humanos en el Cauca, quien aseguró que existen preocupaciones por la explotación minera en municipios como Almaguer, Bolívar, Santa Rosa, La Vega y Patía, donde, según afirmó, se vienen registrando intervenciones que estarían deteriorando ríos y quebradas fundamentales para el abastecimiento de agua de miles de habitantes.
Rivera explicó que una de las principales alertas se concentra en la mina El Ruiz, en jurisdicción de Almaguer, donde la comunidad denuncia que un título otorgado para minería artesanal estaría siendo utilizado con maquinaria pesada. Según el dirigente, esta situación estaría generando afectaciones sobre los ríos Ruiz y San Jorge.
A estas denuncias se suma la presencia de una explotación minera ilegal en la vereda El Jordán, donde, de acuerdo con las comunidades, las actividades extractivas estarían impactando el río Marmato, fuente hídrica que abastece varios acueductos rurales y beneficia a cerca de 13.000 habitantes del municipio.
Con el fin de verificar estas denuncias, representantes de la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC), la Defensoría del Pueblo y líderes comunitarios adelantan visitas técnicas en la zona para inspeccionar las condiciones ambientales, revisar el cumplimiento de los planes de manejo y tomar muestras en los afluentes presuntamente afectados.
El líder social también aseguró que existen reportes sobre el uso de retroexcavadoras y más de 20 dragas en algunos sectores del río San Jorge, maquinaria que, según las denuncias de la comunidad, estaría generando erosión en las riberas, deforestación y alteraciones en el cauce del río durante una temporada marcada por la disminución de los caudales.
Rivera manifestó que las comunidades preparan una gran audiencia pública en la que esperan la participación del Ministerio de Ambiente, la Agencia Nacional de Minería, organismos de control y autoridades regionales, con el propósito de evaluar la situación ambiental del Macizo Colombiano y exigir acciones concretas frente a la minería ilegal y la protección de las fuentes hídricas.
Durante la entrevista, el dirigente también expresó preocupación por lo que considera una mayor promoción de la actividad minera desde distintos sectores institucionales. No obstante, aclaró que, aunque ha escuchado señalamientos contra algunos funcionarios, entre ellos el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, no cuenta con pruebas que permitan afirmar que exista participación directa en explotaciones mineras, por lo que insistió en que corresponde a las autoridades esclarecer cualquier denuncia.
Finalmente, Rivera advirtió que los líderes ambientales enfrentan riesgos al denunciar estas actividades, debido a los intereses económicos que existen alrededor de la extracción ilegal de oro. Pese a ello, aseguró que las comunidades continuarán defendiendo el territorio bajo la consigna de «primero el agua y la vida, antes que la minería», mientras avanzan las verificaciones ambientales en los municipios del Macizo Colombiano.

