Los integrantes de esta organización civil velan para que sus comunidades no estén en riesgo, más cuando en este municipio se va adelanta la cumbre indígena este fin de semana.


Las comunidades indígenas de la zona rural de Caldono, en el departamento del Cauca, protagonizaron una acción de control territorial que terminó con la expulsión de varios integrantes de las disidencias de las Farc de su territorio ancestral.

De acuerdo con la denuncia emitida por la Asociación de Cabildos Ukawe’sx Nasa Çxhab – Territorio Ancestral del Pueblo Nasa, los hechos ocurrieron el viernes 9 de octubre de 2026, alrededor de las 5:00 de la tarde, cuando la guardia indígena, que realizaba un recorrido de control territorial, reportó la circulación de hombres armados del frente Dagoberto Ramos en la vereda 20 de Julio.

Ante la presencia de los integrantes del grupo armado ilegal, la guardia indígena (Kiwe Pu’yakhsa) procedió de inmediato a ejecutar el control del territorio. Durante el procedimiento fueron retenidas dos camionetas, una Toyota de color blanco y una Nissan 4×4, y dos motocicletas de alto cilindraje. Los vehículos quedaron bajo custodia de las autoridades ancestrales, que anunciaron que revisarán la legalidad de los automotores y, en caso de encontrar irregularidades, los pondrán a disposición de la autoridad judicial competente.

Las autoridades indígenas señalaron que la acción se enmarca en la Resolución 003 de 2024, normativa interna que prohíbe el tránsito y los recorridos de cualquier grupo armado por el territorio, sus vías y centros poblados.

El territorio Sa’th Tama Kiwe está integrado por los resguardos de la Laguna Siberia (Ikh Tu’kh), Las Mercedes (Kweth Ki’na), Pueblo Nuevo (Khwenxa Cxhab), San Lorenzo de Caldono (Uswal Cxhab), Pioya (Pel Cxhab) y La Aguada San Antonio (Pizx Ukwe). Sus autoridades denunciaron ante la opinión pública local, regional, nacional e internacional la presencia de grupos armados ilegales, a los que calificaron como una amenaza grave para su estructura organizativa.

La comunidad advirtió que estos hechos constituyen una violación de los derechos humanos, de la ley de origen y del derecho propio, además de una ofensa a la autonomía de las autoridades y a la tranquilidad de la población.

En su pronunciamiento, la Asociación de Cabildos rechazó de manera categórica cualquier acto de violencia, intimidación o amenaza que pretenda afectar la armonía de las familias, la convivencia comunitaria y la tranquilidad del territorio, así como toda acción que busque desconocer el ejercicio legítimo de la autoridad ancestral y el gobierno propio.

Las autoridades se declararon en alerta máxima y anunciaron el seguimiento permanente de los controles territoriales a través de la autoridad y la guardia indígena, con el fin de velar por el cuidado y la protección de la comunidad y el territorio.
Asimismo, responsabilizaron de manera directa al frente Dagoberto Ramos por cualquier atentado, amenaza, hostigamiento o acto de violencia que llegue a afectar la vida, la integridad física o psicológica y los derechos fundamentales de sus autoridades, la guardia indígena y la comunidad en general.

Finalmente, exigieron a los organismos de derechos humanos, a la Defensoría del Pueblo y al Gobierno Nacional realizar un seguimiento y una verificación permanente de la situación de riesgo que enfrenta el territorio, en el marco de las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), para adoptar medidas oportunas y efectivas que salvaguarden la vida, la integridad, la autonomía y la pervivencia física, cultural y colectiva del pueblo Nasa.

«El territorio exige justicia, respeto, garantías y paz», concluye el comunicado de las autoridades ancestrales del municipio de Caldono, Cauca.

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