La fuerza pública repelió un ataque armado contra la subestación de Policía de esta población del sur del Valle; mientras estudiantes y docentes permanecían resguardados en la institución educativa de la zona ante la intensidad de los enfrentamientos.



Momentos de tensión y temor se viven en el corregimiento de Robles, zona rural del municipio de Jamundí, Valle del Cauca, tras un ataque armado contra la subestación de Policía ubicada en esta población rural.

Este hecho causa gran preocupación entre los habitantes, quienes se encuentran resguardados en sus viviendas mientras las autoridades intentan controlar la situación y garantizar la seguridad en la zona.

De acuerdo con información preliminar entregada por habitantes y autoridades locales, hombres armados atacaron la sede policial durante la madrugada de este jueves 7 de mayo, lo que obligó a las unidades de la fuerza pública a activar inmediatamente el denominado “Plan Defensa”.

Esta estrategia tiene como objetivo repeler la ofensiva y proteger a la población civil ante la amenaza de posibles nuevos ataques. La acción coordinada busca restablecer el orden público en la localidad y evitar que la violencia escale en la región.

En medio de la emergencia, las autoridades solicitaron apoyo aéreo a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que desplegó helicópteros para realizar sobrevuelos y brindar respaldo táctico a las tropas en tierra. Paralelamente, unidades del Ejército Nacional y de la Policía fueron enviadas a diferentes puntos estratégicos del corregimiento de Robles para reforzar la seguridad y contener las acciones de los delincuentes que perpetraron el ataque. Este despliegue militar busca también impedir el desplazamiento forzado de las comunidades y proteger los bienes públicos y privados.

Fuentes cercanas a la administración municipal indicaron que, una vez controlado el orden público, delegados de diferentes dependencias municipales se trasladarán al corregimiento para verificar el estado de la comunidad educativa y brindar acompañamiento institucional a las familias afectadas. Se prevé que se realicen evaluaciones psicológicas, entrega de ayudas humanitarias y atención integral para mitigar el impacto emocional que este tipo de situaciones genera en la población infantil y juvenil.

Mientras tanto, los habitantes de Robles continúan confinados en sus viviendas, siguiendo los protocolos de seguridad recomendados por las autoridades. En redes sociales y grupos comunitarios circulan constantemente llamados de alerta y mensajes de precaución para evitar desplazamientos hacia la zona, con el fin de no entorpecer las operaciones de las fuerzas del orden ni exponerse a riesgos innecesarios. La solidaridad entre vecinos se ha evidenciado en la colaboración mutua y en la difusión de información confiable para mantener la calma.

Hasta el momento, no se reportan víctimas oficiales ni personas lesionadas, aunque las autoridades mantienen un monitoreo permanente de la situación de seguridad en este sector rural de Jamundí.

Esta zona ha sido escenario en varias ocasiones de acciones armadas por parte de grupos ilegales que delinquen entre el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca, lo que genera un clima de inseguridad y vulnerabilidad para sus habitantes. El ataque evidencia nuevamente la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y presencia institucional en territorios rurales afectados por la violencia en esa parte del sur del Valle.

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