La mujer había salido de su casa en Puerto Boyacá en busca de una oportunidad laboral y nunca regresó. Fue asesinada en Vichada en 2006 y su muerte habría sido presentada como una falsa baja en combate.
Artículo escrito por Edwin Andres Arroyo
Durante casi 20 años, la familia de Anlly Paola Mosquera Mosquera vivió sin saber qué había ocurrido con ella. La mujer había salido de su casa, en Puerto Boyacá, Boyacá, en busca de una oportunidad laboral, pero nunca regresó.
La incertidumbre terminó después de dos décadas, luego de que información obtenida por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y el trabajo conjunto con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) y Medicina Legal permitieran localizar e identificar sus restos.
Anlly Paola fue asesinada el 22 de diciembre de 2006, junto con otras cinco personas, en la vereda El Capricho, jurisdicción de Cumaribo, Vichada. De acuerdo con la investigación, integrantes del Batallón de Infantería Motorizado No. 43 ‘Efraín Rojas Acevedo’, del Ejército Nacional, hicieron pasar su muerte como una baja en combate.
Posteriormente, su cuerpo fue enterrado como persona sin identificar en el Cementerio Municipal de Cumaribo.
Desde 2024, la JEP articuló acciones con la Unidad de Búsqueda en el marco del Plan Regional de Búsqueda de Vichada, ante la posibilidad de que los restos de Anlly Paola se encontraran en el cementerio de Cumaribo.
En junio de 2026, comparecientes vinculados a los hechos entregaron información durante una audiencia reservada que contribuyó al esclarecimiento de los crímenes investigados y permitió avanzar en la ubicación del cuerpo.
Los restos fueron encontrados en el punto identificado como “67”. Posteriormente, Medicina Legal realizó los estudios forenses y comparó muestras de ADN de la madre y la hija de Anlly Paola, confirmando plenamente su identidad.
Los análisis también incluyeron la revisión de las estructuras óseas y de la ropa encontrada junto al cuerpo, cuyos elementos resultaron consecuentes con la información entregada durante el proceso.
Para los hijos de Anlly Paola, Leidy Vanessa y Brayan Camilo, y para su madre, Luz Myriam, la identificación significó el final de años de búsqueda.
La familia también enfrentó durante años la estigmatización derivada del señalamiento de que Anlly Paola habría pertenecido a un grupo armado ilegal.
“Esas pequeñas palabras que decían sobre ella generaron demasiado daño. Crecimos con rencor, con rabia, con tristeza. Entonces, limpiar ese buen nombre es demasiado importante para nosotros, sus hijos”, expresó Leidy Vanessa.
La entrega digna se realizó el 22 de agosto de 2026 en Puerto Boyacá. Durante el acto, Leidy recibió de la Unidad de Búsqueda un certificado como ‘mujer buscadora’, en reconocimiento a su labor durante estos años.
Los restos de Anlly Paola fueron posteriormente inhumados en el Cementerio Municipal San Pedro Claver de Puerto Boyacá, en un osario destinado a perpetuidad.
Para la familia Mosquera, después de 20 años de ausencia, quedó finalmente una certeza: saben dónde reposa Anlly Paola y pudieron recuperar parte de su historia y su buen nombre.
Con esta entrega, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP suma 17 cuerpos de víctimas desaparecidas entregados a sus familias, de un total de 217 entregas dignas realizadas por la Jurisdicción Especial para la Paz.

