Este caso se confirmó este domingo 30 de agosto cuando también se conoció la foto del militar en poder de este grupo armado al margen de la ley.
El Estado Mayor Central, EMC, principal disidencia de las Farc, rompió el silencio este domingo 30 de agosto y confirmó formalmente que mantiene en su poder al cabo José Olger Melo Charry, miembro de la Legión Extranjera Francesa, secuestrado desde el 6 de agosto en zona rural del municipio de Cumbitara, Nariño.
A través de un comunicado redactado en francés, cuya autenticidad fue confirmada por una fuente policial a la agencia AFP, las unidades del EMC «interceptaron y tomaron prisionero al cabo José Olger Melo Charry, miembro activo del Ejército francés y perteneciente a la legión extranjera». El grupo, que reconoció este domingo que secuestró a José Olger Melo Charry el 6 de agosto en el departamento de Nariño, aseguró además que «Está vivo, en perfecto estado de salud, y ha recibido atención médica y alimentación adecuadas».
En el mismo pronunciamiento, la disidencia condicionó la seguridad del militar a que no se realicen acciones ofensivas en la zona, señalando que su integridad física está plenamente garantizada mientras no se lleve a cabo ninguna operación militar hostil en la zona donde fue capturado.
Contrario a versiones iniciales que lo señalaban como ciudadano franco-colombiano, el Ministerio de Defensa de Francia precisó que Melo Charry es de nacionalidad exclusivamente colombiana. Según ese ministerio, José Olger Melo Charry, de una treintena de años, es de nacionalidad colombiana y sirve desde hace aproximadamente cuatro años en el ejército francés, dentro de la Legión Extranjera, aclarando que no posee la nacionalidad francesa.
El cabo, oriundo de Pasto, se encontraba de permiso visitando a su familia. De acuerdo con la reconstrucción de las autoridades, Melo Charry había llegado a Colombia el pasado 5 de agosto y al día siguiente se desplazó hacia Cumbitara (Nariño), en compañía de una mujer de la zona, y en medio de su desplazamiento fueron interceptados en un retén ilegal instalado en el sector de Puerto Remolino, sobre el río Patía.
Un dato que se conoció posteriormente es que la mujer que lo acompañaba también fue retenida en un primer momento, aunque también fue retenida pero liberada horas más tarde, según explicó el coronel Mauricio Osorio, jefe de una unidad antisecuestro.
El caso solo se conoció públicamente días después de ocurrido el hecho. Fue la esposa del militar quien alertó a las autoridades: una llamada al Gaula de una mujer alertó sobre el secuestro del soldado colombo-francés José Olger Melo Charry, asegurando no saber de su paradero desde el 6 de agosto, día en que el militar había salido rumbo al municipio de Cumbitara.
El comandante del Comando Gaula Militar, coronel Styk Amaral Reyes Monsalve, explicó que el principal grupo señalado como responsable del secuestro es una disidencia de las Farc conocida como la estructura Franco Benavides, la cual tiene fuerte presencia e influencia en el sector de Remolino, en el Bajo Patía, y es reconocida por su modus operandi en secuestros y retenciones en la zona.
El Ministerio de Defensa francés confirmó que sigue de cerca la evolución del caso. Según la agencia AFP, esa cartera indicó que «el caso está siendo seguido muy de cerca» por el Ministerio de las Fuerzas Armadas y el de Europa y Asuntos Exteriores, y además las fuerzas armadas francesas agradecieron a las autoridades colombianas haber abierto una investigación judicial.
Por su parte, el Ejército colombiano maneja una hipótesis sobre el posible paradero del cabo: la institución cree que Melo Charry se encuentra junto a otros militares colombianos secuestrados en una montaña de los Andes, lo que ubicaría su caso dentro del mismo patrón de retenciones que afecta a otros uniformados en el suroccidente del país.
El comunicado del EMC también incluyó un mensaje directo dirigido al Gobierno Nacional, en el que la organización armada rechazó cualquier intento de rescate militar y advirtió sobre las consecuencias que tendría una operación de este tipo, lanzando una advertencia al presidente Abelardo de la Espriella frente a un eventual intento de rescate militar.

