Doce presuntos delincuentes se fugaron de la antigua estación de Policía de Santander de Quilichao, Cauca.
En la madrugada de este lunes 24 de julio, aproximadamente a las 3 de la mañana, doce personas que se encontraban privadas de la libertad por diferentes casos judiciales se fugaron del Centro de Detención Transitoria, ubicado en la antigua estación de Policía barrio Centro de Santander de Quilichao.
A raíz de esta situación, tanto el Ejército como la Policía adelantan los correspondientes operativos para la recaptura de estas personas, las cuales enfrentan procesos penales por delitos como homicidio, hurto calificado y agravado y porte ilegal de armas de fuego.
«Este espacio de detención es temporal, está ubicado en la parte del parqueadero que colinda con la casa consistorial de la Alcaldía de Santander de Quilichao. Al parecer destruyeron una de las entradas para después escapar», relataron periodistas de este municipio.
Registrado esto, y con fuente de la misma Policía se conocieron los nombres de las personas que protagonizaron la fuga: Jorge Luis Paz Torres, Duvan Felipe Polindara, Herlid Bernardo Puyo Peteche, Jaiver Iván Vargas Rivera, Duvan Felipe Garcés Cunda, Yener Eduardo Pillimue Acalo, Franky Damian Mina Peña, José de Jesús Uribe López, Manuel Valencia Mosquera, Stiven Andrés Campo, Brayan Alexis Viafara Montaño, y Alan Israel Méndez Ascue.
A pesar de que la Policía no ha dado un informe oficial de esta delicada situación, varios integrantes de esta institución denunciaron que desde meses atrás solicitaron a las autoridades municipales y a la misma Fiscalía gestionar ante el Inpec los respectivos cupos en los centros de reclusión porque ellos no están en capacidad, ni tampoco facultados por la ley, para prestar esta clase de servicios.
Sin ocultar la responsabilidad de la Policía, ya que es una institución que debe contribuir con la seguridad, queda en evidencia que entidades como la Fiscalía, la rama judicial y el Inpec no están contribuyendo a la solucionar esta problemática, como en el caso de Popayán, donde convirtieron una escuela en carceleta supuestamente como medida temporal.
Esta misma situación es la que se registra en Santander de Quilichao, donde la Policía ya no está en capacidad de atender a estos sujetos procesados por la justicia, más cuando afrontan la amenaza de los grupos armados al margen de la ley.

