El gobierno Petro tuvo una razón de peso para el retiro del apoyo al exministro Fernando Ruiz para la OPS


Este lunes 19 de septiembre el ex-ministro de Salud del gobierno Duque, Fernando Ruiz ,dio a conocer a través de su cuenta de Twitter la decisión del gobierno del presidente Gustavo Petro de retirar el apoyo a su candidatura a la dirección de la Organización Panamericana de la Salud- OPS- 

Por medio de una carta el exministro de Salud, Fernando Ruiz, aseguró que la decisión le fue comunicada de manera verbal por la Viceministra de Asuntos Bilaterales de la Cancillería.

Señala el exfuncionario ministerial que “En consecuencia a la determinación adoptada, me permito solicitar el retiro oficial de la candidatura de Colombia a dicha posición, en el entendido que el plazo para presentar candidatos venció el pasado 30 de mayo y por tanto no es posible para Colombia presentar otro candidato diferente”, se lee en la misiva dirigida al canciller Álvaro Leyva.

Con la decisión adoptada por el gobierno colombiano, al exministro Ruiz no le quedó más remedio que bajarse de la aspiración del cargo y lamentarse por la designación que prácticamente tenía en sus manos, pues en sus palabras contaba con el apoyo de  más de 20 países que habían respaldado la candidatura de Colombia, sin embargo, resaltó que su aspiración se sustentó en el “reconocimiento continental a la solidez y cobertura del sistema de salud colombiano durante la pandemia de Covid-19” .

“Personalmente lamento que el gobierno haya retirado el apoyo a mi nombre para la dirección de la OPS pero duele más que Colombia después de 120 años y con todos los reconocimientos en su historia de salud pública no tenga la posibilidad de dirigirla. Casi era un derecho del país”, trinó el exfuncionario en su cuenta de twitter.

Sin embargo, la decisión del gobierno nacional no tendría tintes personales y estaría basada en los resultados de la gestión del exministro, que al parecer, según reveló el periodista Daniel Coronell, se debió a que Ruiz no es visto como un gran ejecutor de políticas sanitarias, es decir sus resultados fueron más inflados que reales,  además, Colombia prefiere aspirar al Consejo de Seguridad de la ONU y no a la dirección de la OPS

Según se conoció, los publicitados «logros» del ex ministro fueron mas titulares de prensa que realidad; datos del nuevo gobierno señalan que  400 municipios de Colombia quedaron por debajo de las metas de vacunación y unas 800 mil vacunas Covid-19  están por vencerse. Además, aseguran, que dejó un déficit de más de 5 billones de pesos en su cartera.

De otra parte y ante el lamento del exministro, hay que recordar que Ruiz  firmó el decreto que permitía el regreso de la fumigación con glifosato en abril de 2021, mientras guardó silencio sobre la postura científica de los comprobados riesgos para la salud humana desencadenados por el uso de este químico.

Este silencio y firma, dejó evidenciada la contradicción de posturas del funcionario:  Siendo viceministro de Salud del gobierno Santos defendía  con  argumentos la asociación entre el cáncer y el uso del glifosato. “El principal cáncer que se atribuye al glifosato es el linfoma de Hodgkin, un cáncer linfático que puede desarrollarse 15 o 20 años después de la exposición”, fueron sus palabras textuales en aquel momento; argumento que se le olvidó cuando ingresó al gobierno Duque como Ministro de la misma cartera. 

Pero allí no pararían los reparos para «el quite del apoyo» a Ruiz.

Es de recordar que Fernando Ruiz, a pesar de que el Congreso  había aprobado el etiquetado frontal de ultraprocesados y productos azucarados, se negó a reglamentarlo, valiéndose de maniobras que terminaron,como suele suceder,  por dilatar la medida.  

En su momento lo  que aprobó el legislativo es que el país contara con el mejor etiquetado posible para combatir desde la prevención la crisis de salud pública derivada por el consumo de ultraprocesados y azúcar, causantes de enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, patologías cardiovasculares y otras. Y el mejor etiquetado posible era justamente el que la OPS recomendaba, apegada a la amplia evidencia que ellos mismos habían recopilado a lo largo de años.

Sin embargo y en un «inexplicable ataque de terquedad» , el ministro Ruiz permitió un etiquetado diferente que es el que hoy aparece en los productos y que fue concertado, no con el sector salud y las organizaciones de la sociedad civil, sino con los empresarios. El país todavía está a la espera de que el etiquetado aprobado por el Congreso entre en vigencia.

A pesar de estas razones de peso habrían otras más importantes y estratégicas que llevaron al gobierno a retirarle su respaldo. 

De acuerdo con el periodista Daniel Coronell, el Gobierno de Gustavo Petro aspira a ocupar un lugar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, allí hay 15 miembros, cinco permanentes y con derecho a veto: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Los otros 10 son de  carácter no permanente y se van rotando entre los demás países en períodos de dos años. En ese orden de ideas, y de importancia estratégica, a Colombia le tocaría en el período 2026-2027 con lo cual al Gobierno Petro sólo le corresponderían 7 meses.

Aquí llega la estrategia : Panamá tiene el turno 2025-2026. Y a su vez tiene la aspiración de elegir a un candidato suyo en la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El Gobierno panameño, según Coronell,  le propuso al colombiano un intercambio: Cederle su turno en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a cambio  que Colombia apoye a su candidato para la OPS.

Y obviamente para el país y para el gobierno nacional , es más valioso estratégicamente tener un asiento por dos años en el poderoso Consejo de Seguridad de la ONU que elegir a un exministro del gobierno de Iván Duque en la OPS.

Las reacciones a favor y en contra de la decisión no se han hecho esperar: 

 

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