La estructura, por la que Uribe Vélez resultó condenado por concierto para delinquir agravado creó una «lista negra» en la que marcó a personas «indeseables» para matar.
La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena de 28 años y tres meses de prisión contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, al ratificar la sentencia que lo declaró responsable de los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir por su relación con el grupo paramilitar conocido como “Los 12 Apóstoles”.
La decisión representa uno de los fallos judiciales más relevantes de los últimos años en materia de investigaciones relacionadas con estructuras paramilitares y cierra, al menos en la jurisdicción ordinaria, un proceso que se extendió durante décadas y estuvo marcado por controversias políticas, testimonios enfrentados y extensos debates judiciales.
El alto tribunal confirmó integralmente la decisión adoptada en segunda instancia por el Tribunal Superior de Antioquia, organismo que concluyó que Santiago Uribe ejerció funciones de liderazgo dentro de la estructura ilegal que operó en el norte antioqueño durante la década de los noventa.
La organización conocida como “Los 12 Apóstoles” fue señalada durante años de participar en asesinatos selectivos, persecuciones y acciones violentas ejecutadas bajo el argumento de combatir la delincuencia común y las organizaciones insurgentes que tenían presencia en esa región del país.
Dentro del expediente judicial aparecen documentados varios hechos criminales atribuidos a dicha estructura armada, entre ellos los homicidios de Camilo Barrientos, conductor de transporte rural asesinado en Yarumal, y Jorge Yubán Ceballos, casos que fueron fundamentales dentro del proceso adelantado por las autoridades judiciales.
La Corte Suprema recibió el expediente el pasado 27 de marzo, iniciando la etapa final del estudio del recurso presentado por la defensa. El caso quedó bajo conocimiento del magistrado Gerson Chaverra, quien lideró la elaboración de la ponencia discutida posteriormente por los integrantes de la Sala Penal.
La decisión definitiva fue adoptada durante la sesión realizada el pasado 3 de junio, en medio de la presión procesal generada por la proximidad de la prescripción del delito de concierto para delinquir, circunstancia que convirtió este expediente en uno de los asuntos prioritarios para el alto tribunal.
Durante el estudio del recurso, la defensa del hermano del expresidente insistió en solicitar la revocatoria total de la sentencia emitida el pasado 25 de febrero por el Tribunal Superior de Antioquia. Los abogados argumentaron que existían inconsistencias dentro del material probatorio utilizado para condenarlo y cuestionaron especialmente la credibilidad de algunos testigos que participaron dentro del proceso.
Entre los principales argumentos expuestos ante la Corte se encontraba la supuesta existencia de un complot judicial en contra de Santiago Uribe, así como la presunta falta de confiabilidad de varios declarantes cuyas versiones fueron consideradas determinantes durante el juicio.
La estrategia jurídica también incluyó insistir en que algunos de los delitos analizados ya habrían prescrito y que no existían suficientes elementos para demostrar la participación del procesado en las conductas criminales investigadas.
Confirman condena contra Santiago Uribehttps://t.co/diE6zdBnx7
— Iván Cepeda Castro (@IvanCepedaCast) June 4, 2026
Sin embargo, la Sala Penal descartó esos argumentos y optó por mantener intacta la decisión judicial adoptada en segunda instancia, confirmando tanto las penas impuestas como las conclusiones alcanzadas previamente sobre la existencia y funcionamiento del grupo armado ilegal.
La confirmación de esta condena ocurre en medio de un contexto político particularmente sensible, considerando que Santiago Uribe es hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, figura central dentro de la política colombiana durante las últimas décadas y protagonista de múltiples debates relacionados con el conflicto armado y el paramilitarismo.
El caso de “Los 12 Apóstoles” ha sido considerado por investigadores, organizaciones defensoras de derechos humanos y analistas judiciales como uno de los procesos más emblemáticos sobre estructuras paramilitares regionales, debido al nivel de influencia política, económica y social que presuntamente tuvieron estas organizaciones durante varios años.
Con esta decisión, la Corte Suprema deja firme una sentencia que marca un nuevo capítulo dentro de las investigaciones judiciales relacionadas con violencia paramilitar en Colombia y ratifica una condena que durante años estuvo rodeada de disputas jurídicas, recursos y controversias públicas.
Tras el fallo, se espera que las autoridades judiciales continúen con los procedimientos correspondientes para la ejecución definitiva de la condena impuesta contra Santiago Uribe Vélez.

