El mandatario saliente  además resaltó los logros que tuvo durante su mandato y también recordó los avances de Ciudad Bolívar durante su alcaldía. Habló de la Espada de Bolívar y rindió un homenaje a Carlos Pizarro.


El presidente Gustavo Petro pronunció este domingo 20 de julio su último discurso público ante la ciudadanía, en un acto realizado en la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, tras el desfile militar que conmemoró el Día de la Independencia. Con palabras cargadas de emoción y confrontación política, el mandatario se despidió de sus bases, defendió su legado y lanzó sus más duras acusaciones contra el gobierno entrante de Abelardo De la Espriella y la influencia del gobierno de Donald Trump en los resultados electorales colombianos.

«Yo quise venir aquí a despedirme por ahora, en lo que será ya el último discurso hecho ante la población en esta Colombia», expresó Petro ante una multitud de seguidores que lo acompañó en el sur de Bogotá, uno de los territorios con mayor respaldo histórico a su proyecto político.

La jornada estuvo marcada por un gesto simbólico de profundo significado político: Petro rindió homenaje a Carlos Pizarro y entregó el sombrero del asesinado líder guerrillero devenido en político de paz a su hija, la senadora María José Pizarro, en un acto que evocó las luchas de una izquierda colombiana que durante décadas pagó con sangre el precio de hacer oposición.

El mandatario reafirmó que entregará el poder el próximo 7 de agosto, «una vez alguien tome la banda», sin mencionar por su nombre a su sucesor, y aprovechó el escenario para hacer un recuento de lo que considera los logros más significativos de su administración. Destacó que bajo su gobierno se registraron la tasa de desempleo más baja del siglo, la mayor tasa de ocupación laboral, la tasa de pobreza extrema más baja de la historia reciente y los índices de desnutrición más bajos del siglo en Colombia.

Petro también se dirigió directamente a quienes, según dijo, trabajan por desmantelar su legado. «Los dueños desesperados de la riqueza en Colombia, que no se afanen tanto, todavía quedan unos días para que contemplen y empiecen a contemplar la obra política que hicieron al destruir una esperanza y abrirle la puerta a un fascismo real en Colombia», afirmó.

La parte más incendiaria del discurso llegó cuando el presidente apuntó directamente contra la relación entre De la Espriella y el gobierno de Donald Trump, a quien acusó de haber intervenido en las elecciones colombianas. «El gobierno de Colombia se ubica en Miami y Washington. El presidente Trump dijo la verdad; le agradezco por eso. Gracias a él, Abelardo es el presidente de Colombia. Me temo que le dijo a Marco Rubio: Encárguese de Colombia, y se encargó, como es amigo personal de Abelardo», señaló Petro, en la acusación más directa que ha hecho sobre injerencia extranjera en el proceso electoral.

El presidente saliente también anunció que aceptará la dirección del Pacto Histórico para liderar la oposición al nuevo gobierno, pero con una condición explícita: ningún senador del movimiento que vote a favor de iniciativas del gobierno de De la Espriella recibirá respaldo del Pacto en las próximas elecciones de gobernadores y alcaldes. «Ningún senador que vote por el fascismo contará con ningún apoyo para elecciones de gobernadores y alcaldes de Colombia. No espero a las próximas elecciones; la oposición se ejerce desde las calles», advirtió.

Petro anunció además que este lunes, en el discurso que pronunciará ante el Congreso de la República, hará un balance completo de los cuatro años de su gobierno antes de la transmisión del mando del 7 de agosto.

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