Dos jornadas de enfrentamientos se registraron los días 5 y 6 de noviembre en zona rural de este municipio. Mientras las disidencias de las Farc reportaron tres militares muertos y 14 heridos, el Ejército confirmó que hubo uniformados lesionados.


Una intensa confrontación armada entre tropas del Ejército Nacional y estructuras de las disidencias de las Farc se registró durante los días 5 y 6 de noviembre de 2026 en zona rural del municipio de Jamundí, Valle del Cauca. Los combates, que se prolongaron durante varias horas, tuvieron lugar en inmediaciones de la vereda La Cima, corregimiento de La Liberia, y dejaron un saldo de muertos y heridos que ha generado versiones encontradas entre las partes.

La confrontación fue reconocida por la Tercera División del Ejército Nacional y la Gobernación del Valle del Cauca, luego de que la columna Ricardo Velásquez, perteneciente al frente Jaime Martínez, del Bloque Occidental de las disidencias de las Farc, divulgara un comunicado en el que entregó su propia versión de los acontecimientos y presentó un balance de las bajas.

Según el documento difundido por esa estructura armada, el primer enfrentamiento ocurrió el 5 de noviembre, aproximadamente a las 8:50 de la mañana, y se extendió durante cerca de cinco horas. La segunda confrontación se habría presentado el 6 de noviembre, en el sector de La Cima, donde los combates se prolongaron por aproximadamente doce horas.

En el comunicado, el grupo armado aseguró que durante las operaciones militares hubo participación de aeronaves de la Fuerza Aérea Colombiana y helicópteros de apoyo, además de acciones con drones contra las posiciones de sus integrantes.

Uno de los aspectos más delicados del pronunciamiento tiene que ver con el balance de víctimas. La organización guerrillera aseguró que tres integrantes del Ejército murieron y otros 14 resultaron heridos durante los enfrentamientos. También afirmó que tres helicópteros militares sufrieron daños y que sus integrantes recuperaron armamento, municiones y otros elementos pertenecientes a la Fuerza Pública.

Sin embargo, estas cifras corresponden al balance divulgado por las disidencias y no cuentan, hasta el momento, con verificación independiente. Tampoco se conoce una confirmación oficial que respalde el número de militares fallecidos, los daños reportados en las aeronaves o las demás afirmaciones incluidas en el documento.

En los videos publicados por el grupo armado se observan momentos de la confrontación, en los que varios soldados buscan refugio ante las acciones con drones y las detonaciones. En otra de las grabaciones aparece un uniformado tendido en el terreno, aparentemente herido, mientras otro militar pasa cerca de él.

Las imágenes fueron utilizadas por la organización guerrillera para respaldar su relato sobre los combates. No obstante, por sí solas no permiten establecer el balance total de víctimas ni las circunstancias en las que resultaron afectados los integrantes de la Fuerza Pública.

El Ejército entregó otra versión de los hechos

Frente a los señalamientos de las disidencias, la Tercera División del Ejército Nacional y la Gobernación del Valle del Cauca confirmaron que se registraron enfrentamientos en esta zona rural, pero rechazaron la versión de la organización armada sobre las circunstancias de las operaciones.

De acuerdo con la información oficial, las tropas no fueron emboscadas, como lo plantea el grupo guerrillero, sino que adelantaban operaciones de control territorial y despliegue ofensivo contra las estructuras armadas que delinquen en este corredor rural, cuando fueron atacadas por integrantes de las disidencias.

La institución militar informó que varios uniformados resultaron heridos durante las confrontaciones y aseguró que fueron evacuados oportunamente para recibir atención médica.

Asimismo, calificó los hechos como una grave afectación a los derechos humanos, en medio de las acciones violentas que mantienen en riesgo a las comunidades de esta región del suroccidente colombiano.

Otro elemento incluido en el comunicado guerrillero es la supuesta relación entre las operaciones militares y el desarrollo del proyecto hidroeléctrico Hidrotimba.

La columna Ricardo Velásquez aseguró que la presencia de la Fuerza Pública en el territorio tendría como propósito facilitar el avance de esa iniciativa, que, según su versión, se desarrollaría sin el consentimiento de las comunidades campesinas y generaría afectaciones ambientales y sociales.

La organización sostuvo que las operaciones militares buscarían garantizar posiciones estratégicas para la ejecución del megaproyecto. Sin embargo, estas afirmaciones corresponden a la narrativa del grupo armado y requieren contrastación con las autoridades, las comunidades involucradas y los responsables de la iniciativa hidroeléctrica.

Los enfrentamientos en La Liberia vuelven a poner en evidencia la compleja situación de orden público que se vive en los territorios rurales de Jamundí y el norte del Cauca, donde las estructuras armadas ilegales mantienen disputas por el control territorial.

Durante las dos jornadas de combates, las comunidades campesinas quedaron expuestas a las consecuencias de las operaciones militares y las acciones de los grupos armados, en una zona donde la presencia de estas organizaciones ha generado constantes preocupaciones por la seguridad de los habitantes.

Por ahora, las versiones sobre el número de muertos, heridos y las presuntas afectaciones a las aeronaves continúan siendo objeto de controversia. Será necesario conocer mayores detalles de las autoridades militares, así como las verificaciones de organismos de derechos humanos y los testimonios de los habitantes de La Cima y sectores vecinos, para establecer con mayor precisión lo ocurrido.

Lo que sí está confirmado es que durante dos días consecutivos se registraron intensos enfrentamientos entre el Ejército y las disidencias de las Farc, en una confrontación que evidencia la persistencia del conflicto armado en esta parte del Valle del Cauca y su impacto sobre la población civil.

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