Los equipos de Gestión del Riesgo departamental y municipal, junto con los cuerpos de bomberos de Pore, Tauramena, Yopal y Aguazul, están en la zona afectada con flotadores para apoyar la evacuación segura de las familias damnificadas.



Las intensas lluvias que cayeron durante las últimas horas sobre el departamento de Casanare provocaron el desbordamiento del río Tocaría y generaron una emergencia que mantiene aisladas a varias comunidades rurales del municipio de Nunchía. Los organismos de socorro adelantan una carrera contra el tiempo para evacuar a las familias afectadas y evitar que el incremento de los caudales provoque nuevas tragedias.

Uno de los sectores más golpeados es Rincón del Moriche, donde el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Yopal mantiene desde el día anterior un operativo permanente de rescate. El balance preliminar entregado por la institución señala que seis personas han sido evacuadas con éxito, además de varios animales que permanecían atrapados en predios inundados.

Las labores continúan de manera ininterrumpida, mientras nuevas crecientes mantienen incomunicadas varias fincas y viviendas rurales. Desde las 4:30 de la mañana de este jueves, otro grupo de rescatistas fue movilizado hacia la vereda San Pascual para evacuar a una familia que quedó rodeada por el agua tras el aumento del nivel del río.

La situación más crítica se registra en el municipio de Nunchía, donde el desbordamiento del río Tocaría dejó numerosas familias damnificadas y comunidades completamente aisladas. Las inundaciones cubrieron carreteras, caminos veredales y zonas agrícolas, dificultando el ingreso de ayuda humanitaria.

Las evacuaciones se realizan exclusivamente por vía fluvial debido a que las condiciones meteorológicas impiden el apoyo de aeronaves. En varios sectores, las viviendas permanecen rodeadas por el agua y los habitantes han debido abandonar sus hogares llevando únicamente algunos de sus enseres.

Los organismos de socorro, junto con los consejos municipales de gestión del riesgo, continúan verificando las condiciones de las familias afectadas, realizando rescates, entregando asistencia inicial y evaluando los daños ocasionados por la creciente.

Ante la evolución de la emergencia, el IDEAM mantiene alerta roja sobre los ríos Tocaría, Ariporo y Casanare por el riesgo de nuevas crecientes súbitas, mientras también monitorea el comportamiento de los ríos Cravo Sur y Cusiana.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población para mantenerse alejada de las riberas, evitar cruzar corrientes de agua y atender las recomendaciones de los organismos de emergencia, mientras continúan las operaciones para llegar a todas las comunidades afectadas.

Comentarios en Facebook