El pronunciamiento se produjo en su primera declaración política tras reconocer su derrota en las elecciones presidenciales y anunciar que liderará la oposición al nuevo gobierno.
El excandidato presidencial Iván Cepeda anunció este martes que solo reconocerá plenamente al presidente electo Abelardo de la Espriella si cumple una serie de condiciones que, según afirmó, son indispensables para garantizar la legalidad de su posesión y la defensa de la soberanía nacional. En caso contrario, aseguró que promoverá una «desobediencia civil pacífica».
Durante una declaración pública, el dirigente del Pacto Histórico sostuvo que De la Espriella deberá renunciar a su ciudadanía estadounidense antes de asumir la Presidencia de la República el próximo 7 de agosto. A juicio de Cepeda, mantener esa doble nacionalidad representaría un impedimento para ejercer el cargo y abriría cuestionamientos sobre la defensa de los intereses nacionales.
El senador también pidió que el mandatario electo aclare públicamente si ha tenido algún tipo de vínculo o colaboración con agencias de seguridad de Estados Unidos, al considerar que esa información debe ser conocida por la ciudadanía antes del inicio del nuevo gobierno.
Según Cepeda, si estas condiciones no se cumplen, la posesión presidencial estaría «viciada por ser ilegal e ilegítima». Por ello, anunció que impulsará un proceso de desobediencia civil pacífica y que no reconocerá la autoridad del nuevo jefe de Estado mientras, según su interpretación, persistan esas circunstancias.
«Si estas condiciones de legalidad no se cumplen, no me prestaré para esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica», manifestó el dirigente político durante su intervención.
El pronunciamiento marca un cambio en el tono de la oposición que ejercerá el Pacto Histórico frente al gobierno entrante. Apenas días atrás, Cepeda había reconocido oficialmente la victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial, aunque advirtió que mantendría una vigilancia permanente sobre las decisiones de la nueva administración y denunciaría cualquier actuación que considerara contraria a la Constitución o a los derechos fundamentales.
En esta nueva declaración, el excandidato reiteró sus críticas por la supuesta injerencia extranjera durante el proceso electoral y sostuvo que la soberanía colombiana debe ser respetada por cualquier gobierno que asuma el poder. Asimismo, insistió en que continuará ejerciendo oposición política dentro de los mecanismos democráticos contemplados por la Constitución.
Las declaraciones generaron diversas reacciones en el escenario político y en las redes sociales. Mientras algunos sectores respaldaron la exigencia de Cepeda y defendieron su derecho a promover mecanismos de resistencia pacífica, otros cuestionaron el anuncio y consideraron que el presidente electo ya fue reconocido oficialmente por las autoridades electorales competentes.
El debate también se centró en el alcance del concepto de desobediencia civil, figura que históricamente ha sido entendida como una forma de protesta no violenta frente a decisiones consideradas injustas o ilegítimas, aunque su aplicación depende de las circunstancias concretas y del marco jurídico vigente.
Por ahora, Abelardo de la Espriella se prepara para asumir la Presidencia de la República el próximo 7 de agosto, mientras el país sigue atento al desarrollo de las posiciones que adoptarán tanto el nuevo gobierno como los sectores de oposición tras una de las elecciones más reñidas de la historia reciente de Colombia.

