La intervención de las fuerzas de seguridad de ese país para dispersar las protestas contra las reformas de Milei culminó en fuertes enfrentamientos y el uso masivo de elementos antidisturbios frente a la sede legislativa.


El operativo represivo que desató el Gobierno de Javier Milei contra la masiva manifestación frente a la Plaza de los Dos Congresos, en rechazo a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, dejó un saldo de más de 1.500 heridos atendidos por los servicios de emergencia y al menos 20 detenidos, denunció este viernes la Comisión Provincial de la Memoria.

Las fuerzas federales (Gendarmería, Policía Federal, Prefectura) utilizaron gases lacrimógenos, ráfagas de agua y balas de goma contra los manifestantes, quienes de manera pacífica rechazaron la intención de eliminar el límite de 15 por ciento que actualmente restringe la compra de terrenos rurales por parte de extranjeros.

La rebelión obligó al oficialismo a retirar dos de los apartados de la citada ley que mayor controversia generaron en la sociedad argentina: el referido a la Ley de Tierras Rurales y el correspondiente a la Ley de Manejo del Fuego.

​Pese a que el Gobierno nacional retiró del debate parlamentario el polémico capítulo de «extranjerización de tierras», diversos sectores sociales, gremiales y políticos se movilizaron desde horas del mediodía para exigir el rechazo total al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. 

Entre las principales críticas al articulado que se debate en el Senado destacan la autorización de desalojos exprés para inquilinos, la flexibilización de la Ley de Manejo del Fuego y la quita de herramientas estatales para ejecutar expropiaciones.

​Pasadas las cinco de la tarde, las fuerzas de seguridad, que incluyeron a más de 800 oficiales de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de la Ciudad, cargaron contra los manifestantes que ocupaban la Plaza Congreso y las calles aledañas. 

Un carro hidrante irrumpió sobre la intersección de las avenidas Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen, mientras tropas a pie disparaban perdigones y bombas de gas directamente hacia la multitud.

​La Posta de Salud y Cuidados y el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) informaron que los heridos fueron afectados por quemaduras, asfixia e impactos de proyectiles. 

Entre las víctimas graves se reportó una fotoperiodista herida por un fuerte golpe en la cabeza que le provocó traumatismo de cráneo y sangrado de oído, una periodista de La Izquierda Diario asistida en el lugar y un manifestante impactado en el rostro por una bala de goma.

​»A pesar de la violencia policial, muchos manifestantes insistieron en volver a la plaza o sus calles cercanas, donde entonaron el himno nacional y se reorganizaron para denunciar el avance del Gobierno», reportaron cronistas presentes en la movilización.

​La marcha, que se desplegó bajo la lluvia desde la avenida Callao hasta la avenida 9 de Julio, destacó por su heterogeneidad.  Junto a la convocatoria de la CGT, las Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), partidos de oposición y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), se registraron grupos de ciudadanos autoconvocados a través de redes sociales para rechazar la propuesta legislativa. 

Dirigentes políticos como el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la diputada y excandidata presidencial Myriam Bregman acudieron al lugar para repudiar el accionar de las fuerzas federales.

​A medida que cayó la tarde, escuadrones motorizados realizaron razzias a lo largo de la Avenida de Mayo y las calles Rivadavia e Yrigoyen. 

De acuerdo con fuentes policiales, al menos 10 personas fueron arrestadas y puestas a disposición de la Justicia imputadas por los delitos de «atentado y resistencia a la autoridad». Las cifras de arrestados que reportan organizaciones populares es superior.

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