El caso se da presentó en medio de la intensa guerra que se presenta en esta parte del Cauca.
La violencia cobra más víctimas en el departamento del Cauca. Un joven campesino falleció luego de activar accidentalmente una mina antipersonal en zona rural del municipio de Argelia, en hechos que reflejan la grave crisis de orden público que se vive en esta región del suroccidente colombiano.
La víctima fue identificada como Elmar Andrés Ulcué Collazos, de 20 años, cuyo cuerpo fue trasladado a la morgue del municipio de El Tambo. Presentaba una amputación en la pierna izquierda y múltiples heridas causadas por esquirlas, producto de la detonación de un artefacto explosivo improvisado.
De acuerdo con versiones de sus familiares, el hecho ocurrió el 4 de mayo de 2026, alrededor de las 11:40 de la mañana, en la vereda San Antonio, corregimiento de El Plateado. El joven realizaba labores de limpieza en un cultivo cuando se produjo la explosión que le causó la muerte.
Este caso se suma a la delicada situación que se registra en El Plateado, donde actualmente se desarrollan intensos enfrentamientos entre tropas de la fuerza pública y estructuras armadas ilegales, entre ellas el frente Carlos Patiño de las disidencias de las Farc, que disputan el control del estratégico Cañón del Micay.
En medio de esta confrontación, comunidades de la zona han denunciado la instalación de explosivos artesanales en vías rurales, caminos veredales y accesos a fincas, lo que ha incrementado el riesgo para la población civil. Estas acciones han limitado la movilidad de los campesinos, quienes enfrentan dificultades para trabajar sus tierras y desplazarse con normalidad.
Líderes sociales han advertido que el uso de minas antipersona en este territorio ha generado un ambiente de temor constante, además de confinamientos y posibles desplazamientos forzados, agravando la crisis humanitaria.
Mientras tanto, se espera que las autoridades avancen en las investigaciones para esclarecer este hecho y adopten medidas que permitan reducir el impacto del conflicto en las comunidades, que siguen siendo las principales víctimas de la violencia en esta zona del Cauca.
La muerte de este joven vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los campesinos en territorios afectados por el conflicto armado, donde los artefactos explosivos continúan siendo una amenaza latente.

