Un puñado de trabajadores de la información de esta zona de país protestaron contra las violencias que se ejercen desde diferentes sectores de la ciudad contra la labor de informar.
La comunidad periodística del Cauca rindió homenaje en Popayán al periodista Cristian Herrera, asesinado el pasado 6 de junio en la ciudad de Cúcuta. El acto, realizado en el parque Caldas, reunió a comunicadores, estudiantes y ciudadanos que expresaron su rechazo frente a la violencia que continúa afectando al gremio periodístico en Colombia.
La jornada fue promovida por la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), organización de la que Herrera hacía parte desde 2019 como corresponsal en Norte de Santander y que posteriormente integró como miembro de su Consejo Directivo.
Durante el encuentro, colegas y asistentes destacaron la trayectoria de más de dos décadas que construyó el comunicador en medios regionales. Su experiencia comenzó en las salas de redacción del diario La Opinión de Cúcuta, donde se especializó en la cobertura judicial y de orden público, convirtiéndose en una de las voces más reconocidas en temas relacionados con la seguridad en la frontera colombo-venezolana.
Posteriormente fundó los medios digitales Cúcuta Real y Cúcuta al Rojo Vivo, espacios desde los cuales continuó ejerciendo un periodismo investigativo centrado en las problemáticas sociales y de seguridad que afectan a Norte de Santander.
Los asistentes al plantón recordaron que Herrera también se destacó por su disposición para formar y orientar a nuevas generaciones de periodistas. Su experiencia fue compartida con estudiantes universitarios y jóvenes reporteros que encontraron en él una guía para fortalecer su ejercicio profesional.
Sin embargo, su trabajo también estuvo marcado por constantes riesgos. La FLIP documentó al menos 17 agresiones en su contra desde 2014, además de una tentativa de homicidio registrada en 2017. Debido a estas amenazas, el periodista contaba con un esquema de protección que incluía escoltas y vehículo blindado.
Para la organización, el asesinato de Herrera representa una pérdida irreparable para el periodismo colombiano y un duro golpe para quienes defienden la libertad de expresión. La fundación señaló que el crimen refleja el deterioro de las condiciones de seguridad para los comunicadores en varias regiones del país.
Al finalizar la actividad, los periodistas caucanos hicieron un llamado a las autoridades para que se investigue el caso con celeridad y se adopten medidas efectivas que permitan proteger la vida de quienes ejercen una labor fundamental para la democracia.

