Una de las víctimas era además lideresa social en el sur del departamento
En medio del recrudecimiento del conflicto armado en el suroccidente del país, se confirmó la muerte de Patricia Mosquera, reconocida lideresa social del municipio de Patía, tras el atentado ocurrido en el sector de El Túnel, en Cajibío, sobre la vía que comunica a Cali con Popayán.
Mosquera, quien ejercía como autoridad del Consejo Comunitario de El Puro, falleció junto a dos de sus hermanas luego de quedar en medio del ataque con explosivos perpetrado contra civiles el pasado 25 de abril. Su muerte ha generado consternación entre organizaciones sociales y entidades del Estado, que destacaron su trayectoria en defensa de los derechos de su comunidad.
De acuerdo con información oficial, la lideresa hacía parte del Mecanismo Especial de Consulta (MEC) del Acuerdo de Paz y participaba activamente en espacios comunitarios del municipio. La Agencia de Renovación del Territorio lamentó su fallecimiento y resaltó su compromiso con los procesos de desarrollo territorial y construcción de paz en la región.
El atentado se registró en la mañana del sábado, cuando presuntos integrantes de disidencias de las Farc instalaron un artefacto explosivo en un bus de servicio público, obligando a varios conductores a detenerse en plena carretera. La acción violenta dejó, de manera preliminar, al menos 14 personas muertas, en uno de los hechos más graves ocurridos recientemente en el Cauca.
Diversas organizaciones sociales, entre ellas la Fundación Sumapaz y Corpades, rechazaron el ataque y exigieron garantías para la población civil que continúa en medio de la confrontación armada.
Por su parte, la defensora del Pueblo, Iris Marín, se pronunció sobre lo ocurrido y cuestionó la persistencia de la violencia en la región. A través de sus redes sociales, hizo un llamado a priorizar la vida y la convivencia en medio de la crisis de orden público.
Según datos de Indepaz, este hecho correspondería a la masacre número 47 en lo corrido del año. En esta zona del país hacen presencia varias estructuras armadas ilegales, entre ellas facciones del Bloque Occidental de las disidencias, lo que agrava la situación de seguridad para las comunidades.

