La vida de las comunidades está es riesgo. Académicos piden frenar aspersiones con glufosinato por riesgos ambientales.
Más de 30 académicos, investigadores y profesionales de la salud ambiental, de las principales entidades de Colombia le pidieron a la ministra de Salud, Ana María Vesga, y a la directora del Instituto Nacional de Salud (INS), Zulma Cucunubá, mantener suspendida la implementación de las aspersiones aéreas con glufosinato de amonio para erradicar cultivos de coca, al advertir que todavía hay incertidumbre sobre posibles efectos en poblaciones y en el ambiente.
La solitud de los 33 investigadores para la suspensión de la aspersión del glufosinato, dirigida a la ministra Vesga y a la directora Cucunubá, se hizo por medio de una carta de 9 páginas.
En el documento los investigadores sostienen, que el cambio de glifosato a glufosinato de amonio no constituye, por si solo una garantía de seguridad pues se debe hacer una evaluación integral que contempla la sustancia, su formulación comercial, las dosis previstas y las condiciones en las que se realizarían las aplicaciones.
Dentro de la carta también se señala, que la información toxicológica sobre el glufosinato de amonio incluye hallazgos experimentales que deben examinarse cuidadosamente, entre ellos determinados efectos neurológicos y productivos observados en animales.
“El glufosinato de amonio posee un perfil toxicológico propio y debe evaluarse considerando la formulación comercial completa, sus coformulantes, las dosis propuestas, las condiciones operacionales de aplicación y las características ambientales y sociales de los territorios donde se pretenda utilizar. El proceso de evaluación de riesgos potenciales se da en un escenario de evidencia científica escasa donde es necesario reconocer la incertidumbre”, indica la carta enviada a las cabezas del sector de la Salud.
Los expertos también hablan de que sustituir el glifosato, el cual se usaba durante más de 30 años en Colombia para erradicar cultivos ilícitos y que su uso fue suspendido en 2015, después de que la Organización Mundial de la Salud advirtiera sobre los posibles efectos cancerígenos en los humanos. Ellos afirman que utilizar herbecida no garantiza por si solo una medida segura.
Ellos hablan del daño que podría cuásar este químico al rosearse de forma aérea, sobre todo en la salud de los niños, mujeres embarazadas, animales, el daño radical a los ecosistemas, a las personas mayores, comunidades y sobre todo la preocupación por el acceso a la salud, en condiciones de vulnerabilidad.
Además, los académicos solicitan garantizar la participación de las comunidades potencialmente afectadas y consulta previa cuando sea constitucional y legalmente exigible.
Los profesionales invocan el principio de precaución y piden evaluar los posibles riesgos del glufosinato para la salud y el ambiente antes de aplicarlo.
Advierten que la incertidumbre científica no garantiza que el herbecida sea seguro y recuerdan la obligación del Estado de proteger los derechos al agua, la salud y un ambiente sano.
Con las advertencias realizadas por los 33 profesionales en la salud ambiental, el Gobierno Nacional debe tomar cartas en el asunto y garantizar primero la seguridad y la estabilidad de las comunidades afectadas, además que en caso de que les llegue afectar en la salud, tendrían problemas de negligencia, ya que la salud y la economía del país están muy mal paradas.
Artìculo escrito por Yadi Torres

