Tropas de Acción Integral intervinieron la capilla de la institución, afectada por el sismo del pasado 10 de agosto, para beneficiar a más de 60 adultos mayores.
El pasado lunes 10 de agosto, un fuerte sismo sacudió la ciudad de Popayán dejando importantes daños materiales en diferentes zonas, entre ellas el Hogar San Vicente de Paúl. Esta institución, que alberga a más de 60 adultos mayores, vio afectada la capilla destinada a actividades espirituales y de encuentro comunitario debido al movimiento telúrico. Sin embargo, gracias a un trabajo conjunto entre la comunidad y uniformados, se logró recuperar esta área tan esencial para los residentes.
El impacto del sismo fue evidente en la estructura de la capilla del hogar, donde parte del campanario colapsó sobre el techo, generando una gran acumulación de escombros y poniendo en riesgo la seguridad de este espacio. Frente a esta situación, se organizaron labores de limpieza y recuperación que se centraron en retirar manualmente más de una tonelada de material caído. Con picas, palas y mucho esfuerzo, los integrantes de la Tercera División del Ejército Nacional y del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 3 trabajaron codo a codo con miembros de la comunidad local para despejar el área y mejorar las condiciones del templo.
Esta labor no solo representa un apoyo físico, sino también un gesto de solidaridad que beneficia directamente a las personas mayores residentes en el hogar. Cabe resaltar que, pese a los daños materiales, no se reportaron heridos y los adultos mayores continúan recibiendo atención y cuidado adecuado para garantizar su bienestar durante esta emergencia. La recuperación de la capilla constituye un paso crucial para mantener un ambiente digno y seguro que favorezca sus actividades espirituales, un aspecto fundamental para la calidad de vida y la salud emocional de esta población vulnerable.
Por otro lado, la caída del campanario ha hecho necesaria la evaluación técnica exhaustiva de la infraestructura afectada. Las autoridades y los organismos de gestión del riesgo deben realizar valoraciones estructurales para determinar el alcance real del daño y establecer las recomendaciones correspondientes antes de permitir que el espacio vuelva a ser utilizado con normalidad. Estas inspecciones son vitales para asegurar la integridad física de los residentes y evitar futuros incidentes derivados de condiciones inseguras.
Mientras avanza este proceso de revisión, la comunidad y las directivas del Hogar San Vicente de Paúl mantienen un llamado abierto a la solidaridad. Se requiere el apoyo de la sociedad en general para contribuir a la restauración completa de la infraestructura dañada, ya sea mediante donaciones, voluntariados o cualquier forma de colaboración que permita que los adultos mayores sigan contando con un espacio acogedor, protegido y adecuado para sus necesidades.
Las jornadas de recuperación hasta ahora representan solamente el primer paso para superar las consecuencias del terremoto. Sin embargo, reflejan el compromiso conjunto entre las fuerzas militares, la comunidad y las autoridades para proteger a uno de los grupos más vulnerables: los adultos mayores que encuentran en este hogar un refugio y un lugar para compartir. Recuperar la capilla es devolverles también un vínculo espiritual y social que fortalece su sentido de pertenencia y bienestar.
De ahí que, las personas o instituciones que deseen ayudar a las directivas del hogar San Vicente de Paúl en la recuperación de este importante espacio religoso, pueden comunicarse con su directora, la piscóloga Sandra Ibarra: celular 3163476765.

