El Senado destituyó al mandatario tras el escándalo financiero que sacudió a su Gobierno. El vicepresidente Pedro Alliana asumió la Presidencia de Paraguay.



El vicepresidente Pedro Alliana asumió el viernes como presidente de Paraguay, después de que el Senado destituyera a Santiago Peña en un juicio político relacionado con el presunto fraude financiero del Banco Ueno. La crisis de la entidad, liquidada por el Banco Central, dejó sin acceso a sus ahorros a casi tres millones de personas, según la información disponible.

La votación se produjo a las 18.50, hora local, tras un proceso que duró menos de diez horas. Los 44 senadores se pronunciaron por la condena, incluidos los representantes del oficialista Partido Colorado. El Ministerio Público ordenó la detención de Peña en el marco de la investigación y el exmandatario quedó bajo arresto domiciliario, a disposición de la justicia.

La salida de Peña, de 47 años, puso fin a una presidencia que había comenzado con la promesa de modernizar la imagen del Partido Colorado. Durante la crisis, el mandatario perdió el respaldo de su propia agrupación y del expresidente Horacio Cartes, figura influyente de la fuerza política que apoyó el juicio político.

Frente al Congreso, miles de ciudadanos que habían perdido sus ahorros celebraron la decisión con banderas y cánticos. La canción Patria querida acompañó las manifestaciones, aunque entre los afectados persistía la incertidumbre sobre la recuperación de su dinero.

Alliana, quien prestó juramento durante la noche del viernes, tiene 52 años y nació en Pilar, en el sur del país. Su trayectoria política incluye la gobernación del departamento de Ñeembucú y la presidencia del Partido Colorado.

El nuevo mandatario ha enfrentado denuncias por presunto nepotismo y tráfico de influencias relacionadas con la presencia de familiares en organismos públicos. Entre los casos cuestionados figura el de su hija, Montserrat Alliana Encina, contratada en la Cámara de Diputados en 2018 y cuyo salario superó posteriormente los 18 millones de guaraníes mensuales. También se mencionó a su esposa, Fabiana Souto, y a su cuñado, Rodrigo Souto, entre otros allegados.

Alliana está incluido, además, en una denuncia penal por el presunto vaciamiento del Banco Ueno, en la que se le atribuye haber conocido la situación de la entidad y haber participado en maniobras políticas junto a Peña.

En medio de la crisis política y económica, se esperan cambios en el gabinete y en el Banco Central. Alliana gobernará hasta el 15 de agosto de 2028 y no podrá presentarse a la reelección presidencial ni aspirar a cargos parlamentarios.

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