Comunicadores sociales independientes realizaron un plantón en Popayán para exigir garantías en el ejercicio informativo y denunciar el aumento de riesgos, amenazas y censura en medio del conflicto armado.
Como una forma de rechazar el asesinato del reportero Mateo Pérez Rueda y reclamar garantías para el ejercicio periodístico en el Cauca, cinco comunicadores sociales adelantaron un plantón en el parque Caldas de Popayán, ciudad que actualmente también enfrenta las consecuencias del conflicto armado entre grupos ilegales y la fuerza pública.
Por eso, los periodistas Sonia Liliana Godoy, Carol Viviana Ospina Vega, Guido Daza, Félix Solarte y Francisco Calderón decidieron concentrarse en este emblemático espacio público de la capital caucana para expresar de manera simbólica su preocupación frente a los riesgos, amenazas y dificultades que hoy enfrentan quienes ejercen la labor de informar en esta región del país.
“No podíamos guardar silencio frente a la muerte de este joven reportero que trabajaba con responsabilidad y compromiso para informar a las comunidades de esa zona de Antioquia. Nosotros en el Cauca también realizamos esta labor en medio de enormes dificultades derivadas de la violencia y de la guerra”, manifestó Carol Viviana Ospina, periodista independiente que cubre temas relacionados con el Macizo Colombiano y el sur del departamento.
Una posición similar expresó la comunicadora social, docente y periodista Sonia Liliana Godoy, quien aseguró que durante los últimos años se ha incrementado la violencia contra los periodistas colombianos, especialmente en regiones donde persisten escenarios de confrontación armada y conflictividad social.
“Hoy existe un ambiente muy complejo y hostil para ejercer el periodismo. Situaciones como la pandemia, el paro nacional y el conflicto armado han generado mayores riesgos para quienes trabajamos en medios de comunicación, especialmente en departamentos como Cauca y Antioquia”, sostuvo Sonia Liliana Godoy, representante de la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, en el suroccidente colombiano.
Por su parte, el periodista Félix Solarte señaló que este tipo de actividades son necesarias para reclamar respeto hacia quienes realizan reportería desde las zonas rurales y documentan las realidades de las comunidades en medio del conflicto armado.
“El asesinato de Mateo representa un golpe muy fuerte para el periodismo regional, porque los reporteros son quienes recorren los territorios, hablan con las comunidades y consiguen información valiosa para que la ciudadanía pueda entender lo que realmente ocurre”, afirmó Solarte durante la jornada desarrollada en el centro histórico de Popayán.
El reportero Guido Daza también advirtió que el homicidio del comunicador antioqueño envía un mensaje de intimidación hacia la prensa regional, particularmente en departamentos como el Cauca, donde cada vez existen más restricciones para realizar trabajo de campo en las zonas rurales.
“Lo que buscan con estos hechos es silenciar a las regiones. Hoy es muy difícil ingresar a muchos territorios para conocer directamente las problemáticas de las comunidades y eso termina afectando la calidad de la información que reciben los ciudadanos”, expresó Guido Daza, reconocido por documentar las dinámicas sociales y humanitarias en sectores rurales del departamento.
A esta preocupación se sumó el periodista judicial Francisco Calderón, quien manifestó que la violencia y la presión ejercida por actores legales e ilegales están generando escenarios de censura y autocensura entre los comunicadores sociales del Cauca.
“El periodismo atraviesa un momento muy difícil porque desde distintos sectores existe presión para callar o limitar nuestra labor. Nosotros solamente buscamos informar y mostrar las realidades que viven las comunidades en los territorios”, señaló Calderón durante el plantón realizado la noche del lunes 11 de mayo.
Los participantes de esta actividad también advirtieron que varios periodistas del Cauca han dejado de publicar comunicados oficiales o información relacionada con orden público debido al temor de ser señalados por grupos armados ilegales que hacen presencia en distintas zonas del departamento.
En otros municipios, comunicadores y reporteros optan por limitarse a cubrir temas deportivos, culturales o sociales, evitando informar sobre hechos judiciales o relacionados con el conflicto armado para evitar amenazas o represalias por parte de los actores involucrados en esta guerra que golpea fuertemente al Cauca.

