El video fue enviado por este grupo armado al margen de la ley a los medios de comunicación del Cauca.


La difusión de un video fechado el 27 de junio de 2026 volvió a sacudir el panorama de seguridad en el suroccidente del país. En las imágenes aparece el comandante del Bloque Occidental Jacobo Arenas de las disidencias de las Farc, quien había sido reportado semanas atrás por el Ejército Nacional como muerto durante una operación militar desarrollada en la zona de ingreso al Naya, entre los departamentos del Cauca y Valle del Cauca.

La grabación representa el primer registro público del cabecilla después del anuncio oficial de su supuesta muerte y pone en duda uno de los resultados operacionales más relevantes presentados recientemente por las Fuerzas Militares contra las estructuras del Estado Mayor Central.

En el video, el comandante aparece acompañado por varios hombres armados y lee un extenso comunicado atribuido al Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP. El documento inicia con una cita del fallecido comandante Alfonso Cano y posteriormente desarrolla un análisis sobre la situación política del país tras las elecciones presidenciales.

Durante su intervención, el jefe insurgente sostiene que el triunfo de Abelardo de la Espriella representa el retorno de la derecha al poder y atribuye ese resultado al fracaso de la política de paz total impulsada por el gobierno del presidente Gustavo Petro. Según el grupo armado, la estrategia de negociación terminó privilegiando las operaciones militares sobre los acercamientos políticos con las organizaciones insurgentes.

El comunicado también dirige fuertes críticas contra los ministros de Defensa del anterior gobierno y contra el Alto Comisionado para la Paz, a quienes responsabiliza de haber conducido un proceso sin voluntad real de alcanzar acuerdos. Además, asegura que durante los últimos cuatro años se fortaleció la capacidad militar del Estado mientras públicamente se mantenía el discurso de la paz.

En otro de los apartes, la organización acusa al Gobierno de haber permitido la expansión del paramilitarismo, cuestiona la actuación de las Fuerzas Militares y hace un llamado a las distintas organizaciones insurgentes para construir un frente común contra lo que denomina el fascismo y el imperialismo.

El pronunciamiento concluye reiterando que la organización mantendrá la lucha armada y continuará desarrollando presencia en los territorios donde opera, combinando, según afirma, actividades militares con proyectos comunitarios en zonas donde considera insuficiente la presencia estatal.

La aparición del comandante contradice directamente la versión oficial entregada por el Ejército Nacional tras los combates registrados en el Naya. En ese momento, las autoridades aseguraron que la operación había permitido neutralizar a varios integrantes de alto nivel de las disidencias, entre ellos el máximo jefe del Bloque Occidental Jacobo Arenas.

La ofensiva fue presentada por el Gobierno Nacional como un duro golpe contra esa organización armada, responsable de múltiples acciones violentas en Cauca, Valle del Cauca y el litoral Pacífico.

Sin embargo, fuentes de inteligencia de la Policía consultadas indicaron que desde hace varios días existían reportes que señalaban que el comandante insurgente seguía con vida. Las mismas fuentes agregaron que también habría dudas sobre la supuesta muerte del cabecilla del Frente Jaime Martínez, otro de los resultados anunciados inicialmente por las Fuerzas Militares.

Hasta ahora, ni el Ministerio de Defensa ni el Ejército Nacional han emitido un pronunciamiento sobre la autenticidad del video ni sobre los nuevos reportes de inteligencia.

La reaparición del jefe guerrillero reabre el debate sobre los mecanismos utilizados para confirmar la identidad de los presuntos insurgentes abatidos en operaciones militares y representa un revés para los resultados operacionales que fueron presentados oficialmente como uno de los mayores golpes contra las disidencias en el suroccidente colombiano.

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