Las autoridades de Cali confirmaron este martes la recuperación de cinco cuerpos que permanecían bajo los escombros del Hospital Universitario del Valle, afectado por el terremoto.


 


Las autoridades de Cali confirmaron este martes 18 de agosto la recuperación de cinco cuerpos que permanecían bajo los escombros del Hospital Universitario del Valle, HUV, una de las edificaciones más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia el pasado lunes 10 de agosto.

Como es de recordar,  dicho sismo con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a 103 kilómetros de profundidad, según el Servicio Geológico Colombiano, afectó varias ciudades, entre ellas Cali

La entidad calificó el evento como el de mayor magnitud registrado en el país durante la última década, causando una tragedia en el país, obligando a las autoridades colombianas a decretar la emergencia económica, esto como forma de atender las cientos de familias afectadas.

Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Cali, explicó que antes de ingresar a las zonas comprometidas los equipos de rescate realizaron inspecciones técnicas, sondeos y evaluaciones para determinar las condiciones de la estructura y establecer que no había personas con signos vitales.

Solo después de completar esos procedimientos se inició la extracción de los cuerpos. “En el HUV teníamos unas dificultades, sin embargo, con toda la ingeniería y todos los soportes pudimos lograr esa recuperación”, señaló el funcionario.

La emergencia en el hospital comenzó el 10 de agosto, cuando el terremoto provocó el colapso del espolón sur y de áreas de pediatría, medicina interna y ginecología del Hospital Universitario del Valle. 

En la torre de seis pisos había pabellones de hospitalización, entre ellos uno de pediatría y un espacio destinado a mujeres embarazadas. Durante los primeros días, los organismos de socorro concentraron sus esfuerzos en encontrar sobrevivientes: siete personas fueron rescatadas con vida de los escombros y, pese a los daños, el hospital continuó prestando servicios con traslados internos y remisiones a otros centros médicos.

Entre las víctimas mortales del colapso hay historias especialmente dolorosas: un adolescente de 14 años que se encontraba hospitalizado y era acompañado por su madre; ambos quedaron atrapados bajo los escombros. También estaban una mujer hospitalizada acompañada por su esposo, y un hombre que acababa de salir de una cirugía y recibía atención médica cuando ocurrió el colapso.

El impacto sobre el sistema de salud fue severo: el colapso parcial del HUV significó la pérdida de 407 camas hospitalarias y la reducción inmediata de los servicios en un 60 %, aunque las actividades ambulatorias ya se reactivaron por completo tras la fase de emergencia.

La tragedia mantiene a Cali como uno de los principales puntos de atención de la emergencia nacional. Según el alcalde Alejandro Eder, la ciudad registra hasta el momento 120 personas fallecidas, 24 edificaciones totalmente colapsadas y 126 con colapso parcial, mientras los equipos técnicos evalúan cerca de 100 inmuebles con afectaciones estructurales que podrían requerir demolición. El mandatario local advirtió que la fase de emergencia humanitaria se extenderá aproximadamente durante los próximos tres meses.

A escala nacional, las cifras siguen creciendo. El más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte a las 6:30 de la mañana del 18 de agosto, señala que 304 personas han fallecido, 4.548 resultaron heridas y 426 permanecen desaparecidas, mientras que 356 personas han sido rescatadas. 

El consolidado indica que 15 departamentos y 472 municipios presentan afectaciones, con 292.043 personas damnificadas pertenecientes a 123.789 familias.

En materia de infraestructura, el sismo deja 134.342 viviendas averiadas y 29.554 destruidas, además de 5.808 edificios averiados y 267 colapsados, junto con afectaciones en 303 centros de salud, 3.443 centros educativos, 413 vías, 49 puentes vehiculares y cinco aeropuertos. Además de Cali, Pereira registra algunas de las consecuencias más graves de la emergencia, con edificaciones colapsadas, mientras Manizales, Armenia y Quibdó también reportaron afectaciones importantes.

Este martes, el presidente Abelardo de la Espriella estimó preliminarmente las pérdidas económicas en unos 30 billones de pesos, equivalentes a cerca de 9.600 millones de dólares, aunque advirtió que la cifra todavía está sujeta a revisión. Días antes, tras recorrer las zonas afectadas en el Valle del Cauca, el mandatario confirmó el compromiso del Gobierno nacional para acelerar la reconstrucción del HUV, con medidas como una asignación de $4.386 millones para la dotación de la unidad funcional oncológica.

Peñuela indicó que aún permanecen tres frentes activos de trabajo en Cali. Los organismos de socorro continuarán con las labores de búsqueda y recuperación antes de dar paso a una nueva fase: la demolición controlada y posterior limpieza de las áreas afectadas, siguiendo los protocolos establecidos por las autoridades distritales de gestión del riesgo. En el HUV, una vez las autoridades localizaron el último cuerpo sin vida entre los escombros, dieron por concluida la fase de rescate para dar paso a labores de remoción y recuperación estructural dentro de la institución médica.

Comentarios en Facebook