El presidente anunció el relevo en la comandancia luego del escape masivo del Centro de Traslado por Protección y los cuestionamientos por el manejo del bloqueo en Tasajera.
La cúpula de la Policía Metropolitana de Santa Marta tendrá un cambio inmediato. El presidente de la República anunció que el coronel Yeison López será llamado a calificar servicios, decisión que se produce tras la fuga de 41 personas que permanecían en el Centro de Traslado por Protección (CTP) de la capital del Magdalena y en medio de los cuestionamientos por la actuación policial frente al bloqueo registrado en el corregimiento de Tasajera, sobre la vía Santa Marta–Barranquilla.
El llamamiento a calificar servicios es una figura administrativa contemplada en el régimen de carrera de la Policía Nacional, mediante la cual el Gobierno puede disponer el retiro de un oficial por razones del servicio, sin que ello implique, por sí mismo, una sanción disciplinaria o penal. Las investigaciones internas y las que adelante la Procuraduría o la Fiscalía, en caso de haberlas, corren por cuerda separada.
De acuerdo con el anuncio presidencial, el coronel Urriago asumirá de manera temporal la conducción de la institución en el distrito, mientras que el coronel Jimmy Belalcázar llegará esta misma semana para posesionarse como nuevo comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta.
La medida busca, según el mandatario, recuperar la confianza ciudadana y corregir las fallas operativas que quedaron en evidencia durante los dos hechos que pusieron en aprietos a la institución en los últimos días.
Los Centros de Traslado por Protección fueron creados por el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801 de 2016). Son instalaciones destinadas a la retención transitoria —por un máximo de 12 horas— de personas en estado de alteración, bajo efectos del alcohol o sustancias psicoactivas, o que representen un riesgo para sí mismas o para terceros. No son centros de reclusión para condenados ni sustituyen a las cárceles.
Sin embargo, en la práctica, varios CTP del país han terminado funcionando como espacios de retención prolongada ante el hacinamiento de las estaciones de policía y las URI, una situación que organismos de derechos humanos y la propia Defensoría del Pueblo han advertido en repetidas ocasiones.
Sobre los 41 ciudadanos que escaparon, el presidente aseguró que no se trata de delincuentes de alta peligrosidad. Añadió que las autoridades ya despliegan las capacidades operativas necesarias para ubicarlos y recapturarlos.
A la fuga se suma el malestar por la respuesta institucional al bloqueo en Tasajera, corregimiento del municipio de Pueblo Viejo (Magdalena), ubicado en la vía Ciénaga–Barranquilla, uno de los corredores más estratégicos del Caribe colombiano. El cierre de esa carretera afecta de manera directa la movilidad, el transporte de carga hacia y desde los puertos de Santa Marta y Barranquilla y la actividad turística y económica de toda la región.
Tasajera ha sido escenario recurrente de protestas comunitarias por falta de agua potable, servicios públicos y oportunidades laborales, reclamos que suelen derivar en bloqueos viales.
Con la llegada del coronel Belalcázar se espera un replanteamiento de la estrategia de seguridad en el distrito, en una ciudad que viene reclamando mayor presencia policial, control de los delitos de alto impacto y resultados concretos frente a la criminalidad, en plena temporada de alta afluencia turística.

