El sueño de vivienda para estudiantes de la UIS se derrumba
La Universidad Industrial de Santander (UIS) deberá devolver el inmueble que adecuó como residencias universitarias en Bucaramanga, luego de que la decisión judicial ordenara restituirlo a su propietario original. El lugar albergaba a cerca de 76 estudiantes.
El lugar adecuado en residencia educativa, para estudiantes de escasos recursos de provincias de otros departamentos del país, era donde funcionaba un motel.
El vocero de la Organización colombiana de estudiantes y Consejo de Juventud de Girón, Santander, Julián Ascanio afirmó que la UIS invirtió $1.600 millones en la adecuación del motel, sin que tuviera certeza de utilizarlo por mucho tiempo.
Las antiguas instalaciones del motel fueron entregadas a la UIS por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) en 2024, el inmueble había sido objeto de la figura de extinción de dominio de un proceso penal por la comisión de delitos de tipo sexual.
“Se firmó un contrato por 5 años teniendo presente que la inversión efectuada por la UIS iba a usar el espacio de forma permanente; cuando se cumpliera ese tiempo iban a extender el comodato, pero por una decisión del Tribunal Superior de Medellín se ordenó a la devolución a su propietario original”, aseguró Ascanio.
La SAE notificó en agosto de 2026 a la UIS la terminación del contrato de comodato y solicitó la restitución del inmueble ubicado en la calle 39 No. 19-100, en Bucaramanga, donde funcionaban las residencias universitarias externas.
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Según el acuerdo 063, el inmueble albergaba aproximadamente a 76 estudiantes y era utilizado como una estrategia para garantizar la permanencia académica de jóvenes, entre ellos menores de edad, personas con discapacidad y estudiantes provenientes deregiones de difícil acceso.
La situación fue abordada durante una sesión reciente del Consejo Superior de la UIS, celebrada en Málaga. En el espacio también se les advirtió sobre los riesgos de inversión en el proyecto, debido a que el predio se encontraba en medio de un litigio jurídico.
La institución señala que adquirirá otro inmueble para garantizar el alojamiento de los estudiantes beneficiarios y evitar afectaciones a su permanencia académica.
La institución plantea la compra de un nuevo inmueble propiedad de la Congregación de Religiosas Franciscanas de María Inmaculada, ubicado en la calle 24 con carrera 22 del barrio Alarcón de Bucaramanga.
Artículo escrito por Yadi Torres

