El movimiento telúrico se reportó pasadas las 12:56 p. m., y provocó decenas de evacuaciones en algunas de las principales capitales del país.
El sismo se registró este viernes 9 de octubre y fue sentido en distintas regiones panameñas, incluida la capital. Las primeras informaciones reportaron evacuaciones preventivas y evaluaciones de posibles daños, mientras se emitieron avisos de amenaza de tsunami para varias zonas costeras del Pacífico.
Un fuerte terremoto sacudió a Panamá este viernes 9 de octubre de 2026 y generó momentos de alarma entre sus habitantes. El movimiento telúrico ocurrió alrededor de las 12:56 del mediodía, hora local, y fue percibido en diferentes puntos del país, incluida Ciudad de Panamá, donde algunas personas salieron de edificios y se concentraron en las calles como medida preventiva.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el evento alcanzó una magnitud de 7,6 y tuvo su epicentro cerca de Pitaloza Arriba, en el sur del territorio panameño, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. Por su parte, los primeros reportes del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá divulgaron parámetros diferentes, por lo que las cifras iniciales presentaron variaciones mientras se actualizaba la información.
La intensidad del movimiento generó preocupación en varias provincias. Informaciones difundidas por medios internacionales señalaron que las afectaciones reportadas inicialmente se concentraban en Veraguas, Herrera y Los Santos, mientras que en la capital no se habían confirmado daños en los edificios altos al momento de los primeros reportes. Los organismos de protección civil comenzaron a evaluar la situación para establecer el alcance de las posibles afectaciones.
Tras el terremoto, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió un aviso sobre la posibilidad de olas peligrosas en sectores costeros de varios países, entre ellos Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México. La comunicación inicial indicó que los efectos podían presentarse durante las horas siguientes al movimiento sísmico, mientras las autoridades nacionales debían determinar las medidas correspondientes en sus territorios.
El sismo también fue reportado en algunas zonas de Colombia, de acuerdo con información divulgada por medios internacionales. La alerta generó especial atención en las comunidades ubicadas en la costa del Pacífico, donde las autoridades debían mantenerse pendientes de las instrucciones oficiales y de cualquier actualización sobre el comportamiento del mar.
Las réplicas registradas después del movimiento principal aumentaron la preocupación entre los habitantes de las zonas afectadas. Los organismos de protección civil recomendaron mantener la calma, seguir los canales oficiales de información y atender las instrucciones de evacuación que pudieran emitirse en las áreas costeras.
Panamá se encuentra en una región con actividad sísmica asociada a la interacción de placas tectónicas, por lo que los movimientos telúricos forman parte de sus riesgos naturales. Sin embargo, la magnitud de este evento motivó un seguimiento especial para establecer las posibles consecuencias sobre las comunidades y la infraestructura.
La información permanece sujeta a actualización, especialmente en lo relacionado con el balance de daños, posibles personas afectadas y la evolución de la amenaza de tsunami. Las autoridades competentes deben confirmar estos datos a medida que avancen las inspecciones y las evaluaciones en el territorio.

