Se trata de una dipsuta por tierras entre comunidades misak y nasa en la zona rural de ese municipio.
Una grave situación de orden público se registra en el municipio de Silvia, en el oriente del departamento del Cauca, tras los enfrentamientos protagonizados por integrantes de las comunidades indígenas Misak y Nasa en medio de un conflicto por la posesión de un predio rural.
Los hechos ocurrieron en el sector de La Encillada durante la mañana de este jueves 21 de mayo, cuando integrantes del pueblo Misak llegaron al lugar para asumir el control del terreno, luego de que, según versiones conocidas en la zona, autoridades nacionales les notificaran sobre el reconocimiento de propiedad del predio.
La situación desencadenó una fuerte confrontación con miembros de la comunidad Nasa que permanecen asentados en esta parte del territorio caucano, provocando una jornada de violencia que deja hasta el momento tres personas muertas y al menos seis heridas.
Entre las víctimas fatales se encuentra Luis Tunubalá, reconocido líder y autoridad ancestral Misak, quien falleció en los primeros momentos del enfrentamiento. Posteriormente, las comunidades reportaron la muerte de otro integrante del pueblo Misak y de un comunero Nasa, mientras continúan las verificaciones oficiales sobre el número exacto de víctimas.
Videos conocidos desde la zona muestran escenas de caos, enfrentamientos con elementos contundentes y varias motocicletas incineradas en medio de los disturbios, reflejando la gravedad de la confrontación registrada en este resguardo indígena.
De manera preliminar también trascendió que una gobernadora indígena Misak estaría entre las personas fallecidas, hecho que ha causado conmoción entre las organizaciones indígenas y sociales del departamento.
Ante la emergencia, la secretaria de Salud del Cauca, Carolina Camargo, informó que fue activado un Puesto de Mando Unificado, PMU, desde las primeras horas del día para coordinar la atención de la crisis humanitaria.
“Lamentablemente un conflicto interétnico ha dejado ya personas fallecidas. Tenemos registros de personas gravemente heridas, dos de ellas trasladadas como urgencia vital, pero lo más complejo es que no se permite el ingreso del personal sanitario y de ambulancias”, señaló la funcionaria.
Camargo explicó que varias entidades departamentales y organismos humanitarios trabajan articuladamente para intentar desescalar el conflicto y facilitar la atención de las personas lesionadas.
“Necesitamos acudir al diálogo porque esto se sale de todo contexto cuando ya hay vidas afectadas”, expresó la secretaria, quien además confirmó que las heridas sufridas por los afectados fueron ocasionadas con armas cortopunzantes, causando laceraciones graves y comprometiendo la vida de algunas personas por hemorragias severas.
La funcionaria también alertó sobre las dificultades para garantizar la atención médica en la zona debido a las restricciones para el ingreso de ambulancias y personal asistencial.
“El médico, la enfermera y quienes conducen las ambulancias están allí para salvar vidas y brindar atención humanitaria. No permitir el ingreso de la misión médica genera una enorme preocupación”, agregó.
Mientras tanto, líderes indígenas y habitantes del territorio solicitaron la intervención urgente del Gobierno Nacional y de la Gobernación del Cauca para promover espacios de mediación que permitan frenar la escalada de violencia entre ambas comunidades ancestrales.
La Defensoría del Pueblo y otras entidades humanitarias permanecen atentas a la situación, mientras las autoridades avanzan en la verificación oficial del balance de víctimas y en la búsqueda de mecanismos de diálogo que ayuden a recuperar la tranquilidad en esta zona del departamento.

